sábado, 11 de febrero de 2017

Me muero por vivir...Me muero por sentir

Con los sentidos envueltos por tanto bullicio interior que a veces me cortaban las alas en el vuelo hacia la ilusión y la esperanza. Así fue como decidí vestir con palabras e imágenes los retazos de los desvaríos de mis emociones y pensamientos más rebeldes. 
Y es que llega un momento en que la vida te empuja, te grita e incluso llega a golpearte con caricias reflexivas de verdad y realidad. Hay un punto en el caminar de todo ser humano en que es necesario mirar hacia atrás para comprendernos a nosotros mismos, para entender nuestro momento actual y para fijar nuestra vista en todo el camino que queda por delante, un camino que nosotros hemos de construir con lo ya vivido, con las lecciones aprendidas, con los muros ya destruidos, con los gritos que callamos en nuestro ser, con las sonrisas perplejas de quietud. Llega un momento en que tu mundo interior te exige más dedicación, mirarte más por dentro y dejar de escuchar las voces y palabras del exterior. Simplemente llega el día en que las horas de tu reloj se detienen, te observan y te susurran que te escuches a ti mismo/a y dejes de arañarte el alma con lo que piensen y digan los demás.

Dejo al descubierto mi niño, sin máscaras ni dobleces, sin medias tintas, sin miedos, porque ya me cansé de mirar al cielo y suspirar y que nadie comprenda el por qué de esta sensibilidad, ya me defraudaron los porqués disfrazados de comprensión de aquéllos que decían entender mis lágrimas en los moldes de una lectura o en los escalofríos de una melodía, porque hoy, aquí y ahora quiero ser yo mismo, mirarme y quererme, respetarme, mimarme y encontrar mi verdadero destino siendo así, a veces timido, con una tal vez exagerada sensibilidad, soñador, con miedos, dudas, ilusiones, sueños,...al fin y al cabo una persona como tantas y tantas, después de todo simplemente yo.
Me cansé del maquillaje con el que adorné en ocasiones mi alma, tal vez para hacerme querer, me cansé.
Despertar, despertar de la pesadilla incoherente de este mundo que no entiendo, despertar y seguir caminando. Darte cuenta que nada es como lo soñado, como lo esperado, que la vida sigue sus propias pautas y no se detiene ante el dolor, la desilusión o la desesperanza. Y a partir de esos golpes del destino tienes que empezar de nuevo,cambiar de rumbo y proseguir esta vez por una senda nueva, con paisajes diferentes, sonrisas que inventar, huellas que dejar...de eso se trata, de dejar la huella de tus sentidos como transeúnte de esta vida, de tratar de ser mejor persona cada día, ofrecerle cobijo en tu alma a los demás cuando sus latidos se enciendan de nostalgia y un dolor añejo que hiere como el filo de un cuchillo entre la piel.

Nadie está a salvo de las inclemencias que los deseos ajenos pueden dejar en las expectativas que nosotros nos hemos marcado de ellos. Y es que por más que desees no hacerlo, siempre hay que creer,caer y levantarse de nuevo para emprender un viaje que tal vez esta vez te lleve a descubrir lo que en el ayer se te negó.

La amistad, la amistad para mí siempre significó unas manos unidas por la comprensión, la confianza, el cariño y la complicidad, hoy...hoy solo veo a su alrededor un manto de falsedad, de promesas incumplidas y de unos recuerdos que hoy hieren hasta inundarte de vacío por dentro.Prometí no volver a caer en ese confiar sin medidas en alguien, prometí no ser tan ingenuo, prometí tanto, tanto que se hizo infinito y nunca llegué a cumplir...y de nuevo caí,y otra vez perdí.Pero no, no por esto quiero detener mi mundo,no, no niego que es difícil, que cada desilusión se va llevando tras ella un pedacito de ti que nunca volverá pero no, no quiero dejar de creer en las personas, en su verdad, su compromiso, su lealtad.Y pienso que en ocasiones como esta lo mejor es poner distancia, alejarse de la hipocresía, de los harapos de la más agria mentira, de esos intereses que te hacen sentir un muñeco de trapo en emociones ajenas, ese objeto que tan solo toman cuando no hay nada mejor que hacer, nada mejor con que calmar su aburrimiento, su ansiedad o su tiempo.

Y me cansé, me cansé de ser la alternativa a la que todos recurren en sus horas bajas, me cansé de recibir solo espaldas cuando mis ilusiones y esperanzas se tambaleaban, me cansé de ser moneda de cambio, objeto de segunda mano, me harté de imaginar que todo cambiará, me harté de hartarme de llorar.

Hoy, hoy quiero seguir creyendo en las oleadas de este pacifíco respirar...yo solo, con mis miedos, mis dudas y mis pequeños sueños, sin nadie que me anule, que me haga perder, que me deje caer.... 

Bibliografia : palabras de internet que reflejan mi VIVIR , mi SENTIR 
Juan

viernes, 10 de febrero de 2017

EL MUNDO , va a lo suyo? , BIEN : menos YO ... QUE VOY A LO MIO ( CAPITULO 3 y fin )

EL «EGOÍSMO EGOÍSTA» Y EL «EGOÍSMO GENEROSO»

El egoísmo como actitud humana es algo que no debemos negar, ni siquiera en nosotros mismos: si decimos que somos generosos, mentimos, si decimos que no lo somos, también mentimos. Como podéis observar, ser un negador es abolir una cualidad humana o elemento de la vida, asumir ambas es afirmar la totalidad admitiendo las contradicciones, es decir, acercarse al amoralismo, a estar por encima de los conceptos. Abreviando, la generosidad se nuestra en el egoísmo y éste en la generosidad. Son dos actitudes esencialmente de la misma naturaleza aunque con diferentes inclinaciones. ¿Por qué son esencialmente lo mismo?, pues porque ambas derivan a la consecución de un interés hacia algo; el egoísmo es un interés personal que se manifiesta en una acción que beneficia al propio sujeto que lo acomete, pero la generosidad también conlleva un interés personal, que es cierto que beneficia a más gente, pero que conlleva igualmente un interés personal que se manifiesta paradójicamente en el desinterés y en la abnegación. Podemos hablar del goce que supone hacer un “bien”, o del interés de cometer una acción para ganar simpatías, o del interés de tener la conciencia limpia y libre de culpa, por lo cual estas personas actúan según qué forma determinados por su conciencia y nunca por los demás: si lo hacen es por su conciencia no por generosidad desinteresada. Así que cuidado con los generosos, cuidado con los desinteresados, cuidado con los egoístas egoístas (egoístas al cuadrado, e2) disfrazados de egoístas generosos.



LA SOCIEDAD Y EL INDIVIDUO

El individuo tiene por sí mismo mucho que ofrecer a la sociedad. Yo soy anti-totalitario en la medida en que deseo el pleno desarrollo del individuo. Pero al individuo es lícito exigirle compromiso con la misma sociedad que permite su realización; es gracias a todo un esfuerzo colectivo que el individuo tiene las herramientas para desarrollar su egoísmo, ya se trate de un «egoísmo egoísta» o de un «egoísmo generoso». Que uno debe pensar en su propio interés, desde luego, pero sin olvidarse de nada ni nadie y sabiendo cuál es su verdadero y necesario interés. Una persona sanamente egoísta debe pensar que el individuo válido es la excepcional individualidad en sociedad, que no hay nada más noble que el compromiso con el grupo e interactuar con dicho grupo: el interés es mejor cuando es recíproco. Por lo tanto, el egoísta egoísta es un ser despreciable al que no le importa los demás mientras esté bien cubierto. Éste tipo de hombre busca, como consecuencia, un interés o beneficio carente de reciprocidad: se aprovecha de los demás sin ofrecer nada, cuando un acto generoso consiste en que dos partes se beneficien mutuamente persiguiendo su propio interés. Por ejemplo, ¿qué beneficios dan los bancos? Ellos no son productivos por sí mismos, ellos sólo producen del dinero… ¡del trabajo de los demás! o del que se inventan. 

Por otro lado, una cosa es ser egoísta y otra muy distinta es ser soberano, aunque ambas pueden conjugarse. El egoísta (ya hablemos del egoísta o del generoso) es aquel que o bien se rige por intereses propios materiales o bien por concepciones metafísicas: el ser único, la particularidad. O bien puede regirse por los dos. Sin embargo, en el soberano es inherente el dominio de sí y la voluntad: voluntad y dominio de sí son corolario. Así pues deduzco que existen dos modelos de egoísmo egoísta y de egoísmo generoso, ambos con sin soberanía. Y ¿por qué con o sin soberanía? El egoísta no siempre percibe el interés que reclama de sus propias acciones. Digamos que existe un egoísta no consciente, un egoísta que no llega a ver en su “generosidad” egoísmo, es decir, un enriquecimiento personal. Sin embargo, ese otro egoísta soberano, ya sea egoísta egoísta o egoísta generoso actúa a voluntad conociendo su interés, es decir, siendo consciente de lo que da y de lo que pretende recibir. TODO LO QUE HACEMOS, DE UNA U OTRA FORMA, LO HACEMOS POR NOSOTROS MISMOS, PORQUE NOS GUSTA SER GENEROSOS CON NOSOTROS MISMOS: NADA NOS GUSTA MÁS QUE SER GENEROSOS CON NOSOTROS MISMOS. POR OTRO LADO, NADA MÁS BELLO QUE SER PARTE DEL INTERÉS DE OTRO ALGUIEN: EL INTERÉS ES AMOR, GENEROSIDAD, EGOÍSMO... ES TODO JUNTO O POR SEPARADO O COMBINADO. 

... no nos dejemos confundir con ciertos detalles aparentemente desinteresados. Posiblemente nuestros padres parezcan desinteresados porque nos alimentan o nos dan cobijo. Pero no es así, todo lo que ellos dan es por su propio interés, por la satisfacción que les proporciona ver a sus hijos felices y seguros y su obra realizada, se trata de un interés necesario, generoso y noble. 

Muchos también pensarán que el amor es desinteresado, que es darlo todo por nada o al menos sin esperar nada a cambio. Mentira. El amor es en sí egoísta y totalitario y si no no es amor. Es por amor que alguien lo quiere todo de otro alguien. Que en la locura del amor existan personas que sean capaces de perderlo todo, incluso la vida, por poseer a otro ser en cuerpo y alma (como se dice, ¿veis lo totalitario del amor ahora?) sólo demuestra hasta dónde es capaz de llegar una persona por pura locura egoísta; demuestra igualmente lo inconsciente del egoísmo, lo fatales que son las posesiones idílicas o celestiales: nada peor que estar enamorado del amor.

El egoísta que muere por amor porque lo quiere todo para sí de una persona es, salvando las distancias, como aquel que lo pierde todo apostando a los caballos y se ahorca en su habitación de hotel. Uno porque no posee lo que desea, el otro porque ha perdido lo que poseía y no puede poseerlo más, pero ambos por impotencia y porque sólo pensaban en el tener todo o más para su goce personal.

Así que veamos en todo un interés, veamos en todo un egoísmo, ya sea generoso o egoísta, y así entenderemos mejor las relaciones humanas, sociales, políticas, etc., y desconfiaremos de tanto buenismo


Juan Barberá
BIBLIOGRAFIA : el maravilloso y apasionante mundo de INTERNET

jueves, 9 de febrero de 2017

EL MUNDO , va a lo suyo? , BIEN : menos YO ... QUE VOY A LO MIO ( CAPITULO 2 )

I. EL EGOÍSMO 

El egoísmo filosófico, toda aquella tendencia que se centra en el individuo como un absoluto en cualquier ámbito de estudio (ética, epistemología, política, etc.), me fascina. Supone la reivindicación del hombre soberano, único, auto-crático. Sin embargo, estas filosofías poseen elementos negativos y extremadamente perniciosos –al menos para una mentalidad con inquietudes sociales-, aunque multitud de ideas provechosas –y son con éstas con las que nos debemos quedar, pues aún teniéndose inquietudes sociales no debemos olvidar el propio interés individual como forma de negación del totalitarismo y como muestra de que lo social y lo individual pueden complementarse. En este mismo blog, con una serie de artículos que dediqué a Max Stirner, ya me introduje en este tipo de filosofías.



¿por qué son perniciosas estas filosofías egoístas?, os preguntaréis, si tenéis curiosidad. Pues por un simple detalle (lleno de complejidad por otro lado): estas filosofías están “poseídas” por la idea de «libertad»; y seré más claro: son autodestructivas porque sacrifican o son capaces de sacrificar “todo” en pos de preservar y respetar la utopía libertaria laissez-faire y un estado utópico-racional, despojando al hombre de todos sus vínculos (familiares, nacionales, culturales, históricos, etc.)


Ser libre no es algo que esté al alcance de cualquiera, pues requiere dominio de sí (voluntad) y responsabilidad (consciencia): y la libertad no es un derecho, es algo que se conquista (y no plenamente – puesto que la libertad no es algo que esté ahí y se coge: cada cual forja su propia libertad, su propia voluntad, cada cual sabe hasta dónde puede mandarse y obedecerse, comprometerse y hacerse promesas). Egoístas como Ayn Rand hablan de razón y de libertad como elementos indisolubles y unidos, como elementos que se deducen el uno del otro. Y ¿por qué un acto razonado previamente o algo razonado previamente sin acto físico posterior es un acto cometido libremente, es decir, a voluntad? Un acto es libre cuando uno lo decide y siempre a voluntad, pero para ello han influido sobre la decisión cientos de condicionantes, ¿existe, por lo tanto, un acto realmente libre? ¿No es la libertad una contradicción en sí misma, como ya he señalado en otros artículos? Porque en cierto modo una decisión la tomas tú mismo y un montón de condicionantes, incluso a veces son los condicionantes quienes deciden al margen de uno mismo.

Ayn Rand, elevando la razón a las cumbres “fantasmagóricas” de la libertad, racionaliza y logiliza el mundo al extremo. Así pues, se entiende cómo esta filósofa de origen ruso, ascendencia judía y nacionalizada estadounidense, que falleció el año 1982, critica a Nietzsche y su irracionalismo, un irracionalismo que podría definirse como “el hombre arrojado y entregado al orbe, superando, digiriendo y domando sus pasiones, hollando éstas vívidamente hasta agotarlas”. Y es que en la vida no todo se atiene a razones, la razón del hombre es incapaz e insuficiente para alcanzar toda la comprensión, magnitud y trascendencia de la propia existencia: una existencia basada en la razón exclusivamente te pone a la altura de una máquina. El hombre sólo debe usar la razón para entender la propia irracionalidad del mundo, para establecerse un orden, para hacer comprensible la realidad. Pero repito, el mundo es en sí irracional, la vida carece de sentido, en la vida no prima la razón sobre los sentimientos y la experiencia humana; no todo debe ser vertido en la cloaca racional, pues si no la vida se convierte en algo insípido, yermo, inerte y rígido. Y bien, admitir la irracionalidad del mundo, no desdeñar los sentimientos y las experiencias no es ser irracional.

En definitiva, negar el racionalismo como medio para acceder al mundo con paso firme es igual de estúpido que negar el irracionalismo inherente en la propia realidad. Negar la irracionalidad es por otro lado negar la vida o parte de ella. Es a voluntad que debemos ser racionales.

miércoles, 8 de febrero de 2017

EL MUNDO , va a lo suyo? , BIEN : menos YO ... QUE VOY A LO MIO ( CAPITULO 1 )

La generosidad es un egoísmo 
La masa anula la particularidad

¿Qué es el egoísmo? El interés propio, ya sea exclusivamente hacia lo particular o hacia el bien colectivo. Pensar en ti y pensar en los demás es egoísmo. Lo segundo puede que mucho más si piensas en lo que te pueden dar a ti y no tú a ellos. En todas las relaciones humanas hay un interés por algo, eso es egoísmo: quien da comida tiene interés en parecer bueno y mantener limpia su conciencia, el que come se aprovecha de la buena conciencia, todo ello es egoísmo. Pensar en uno mismo o pensar por los demás por uno mismo, todo ello es egoísmo. Puede que todo sea egoísmo pues del ego emana todo. En definitiva, parece que el interés, cualquier interés, es el egoísmo.

Sin duda hablar de egoísmo es hablar del hombre, más bien del hombre como individualidad. Aquí al menos me centro en el hombre pues desconozco si otras formas de vida son capaces de una intencionalidad tan compleja como la humana. El egoísmo requiere intención y acción  (conscientemente) y a veces pulsión y acción (inconscientemente, como si se tratara de una especie de reflejo egoísta). Así sospecho que toda acción humana encierra en sí algo de interés para nuestro ego. Es esa tendencia del hombre hacia sí mismo o hacia lo suyo lo que llamamos egoísmo. No es algo bueno, ni algo malo, simplemente es lo que esY sin embargo el egoísmo no impide la generosidad, es precisamente la generosidad otro modelo de egoísmo, sólo que correcto, comprometido, que pretende reciprocidad para el propio ego y para el de los demás. Si ayudas a alguien también te ayudas a ti, si ayudas a alguien y ese otro no te corresponde ni siquiera con un agradecimiento no merece más generosidad. No hay que hacer nada gratuitamente. Hacer nada gratuito no significa hacer todo por dinero, sino hacer de cada acción algo que te reconforte, algo que te enriquezca, es decir, ser egoísta. 

De esta forma podemos afirmar que existe un egoísta generoso, un modelo de egoísta que no es plenamente egoísta pero tampoco plenamente generoso (tampoco plenamente abnegado). El egoísta egoísta es, por otro lado, plenamente egoísta, pero también plenamente generoso… consigo mismo y nadie más. Finalmente, aseverar que el desinterés es una quimera (o al menos una contradicción en sí misma) y que todo tiene una intencionalidad si se hace conscientemente, es decir, un interés hacia o por: lo inconsciente también tiene una intencionalidad, pero es sin querer. Las pulsiones egoístas, es decir, los reflejos egoístas, forman parte del carácter, la conducta y el comportamiento, pudiendo ser adquiridos por impregnación cultural o por mimetismos o simplemente autogenerados como respuesta a determinado medio, constituyéndose en parte de la particularidad de cada sujeto.

Asimismo, he de advertir que no hay que entender el egoísmo exclusivamente como una actitud humana. Es algo más. El egoísmo filosófico se ocupa de esa actividad egoísta y del individuo como un absoluto, como un todo que sólo debe pensar en su propio beneficio. No obstante, centrarse en el individuo es ya profundizar en la filosofía egoísta.

... Y HASTA AQUÍ , LA PRIMERA PARTE DE ESTA " LACRA " HUMANA SOCIAL ACTUAL.

Juan Barberá
Si lees , creces y te enriqueces ( como la buena pasta italiana )


martes, 7 de febrero de 2017

pero vamos a ver : ¿ QUIEN TE CREES QUE ERES ?

¿Cómo soy en realidad? ¿Hasta qué punto me conozco? ¿Cómo me ven los demás? Éstas son cuestiones elementales acerca de la naturaleza humana que la gente se ha preguntado durante miles de años.  ¿Quién te crees que eres? ¿cómo nos vemos a nosotros mismos ? ... cómo nuestra personalidad afecta a los demás, cómo desarrollar los talentos propios y cuáles son nuestros patrones de conducta recurrentes con la familia, los amigos o los compañeros de trabajo.

Quien te crees que eres para hablarme así 
Que me quieres decir que pretendes exigirme 
Quien te crees que eres para dirigirme y querer cambiar mi manera de vivir…. 

Poco has tardado en olvidar como llegaste aquí a mi lado 
Corazón cansado harto de vagar 
Poco te acuerdas ahora ya de todo lo que te he dado, corazón ingrato 
Es que quieres más? 
Después de haberte aprovechado, no conseguirás 
que siga fiel todos tus pasos como una esclava más. 

Quien te crees que eres para hablarme así 
Que me quieres decir que pretendes exigirme 
Quien te crees que eres para dirigirme y querer cambiar mi manera de vivir…. 

Recuerda que llegaste a mí superviviente de un naufragio 
con tus secos labios suplicando amor 
Y ahora que todo ya pasó te crees el Rey de la selva 
Párate y despierta, mira un poco atrás por más que trates de cambiarme 
No me cambiarás… 

Quien te crees que eres para hablarme así 
Que me quieres decir que pretendes exigirme 
Quien te crees que eres para dirigirme y querer cambiar mi manera de vivir.


8 QUIÉN TE CREES QUE ERES

Paloma San Basilio



... las emociones juegan un papel importante para tener éxito en la vida.  Hablamos de la importancia que tiene el conocernos a nosotros mismos, reconocer las emociones que sentimos  y saber cómo  influyen en nosotros y en los demás la manera como las manifestamos, así mismo hay una parte importante: Es a partir de las emociones la  manera como  tomamos nuestras  decisiones.  Aquí está la importancia de conocernos a nosotros mismos para así saber cómo expresarlas y regular la manera como  las manifestamos a los demás. 
 Como diríamos popularmente, si estoy de buenas o de malas, cuando tengo que comprar algo, decidir sobre un trabajo, sobre un contrato importante, etc.  Será la manera como tomemos la decisión que tenemos ante alguna situación. Las emociones las estamos sintiendo todo el tiempo, se producen ante cualquier estímulo que percibimos en nuestro cuerpo, por alguno de los órganos de los sentidos, en ese instante se ocasiona una sensación placentera o displacentera en nuestro cuerpo, es decir, nos gusta lo que sentimos o no nos gusta, esa es la emoción, la sentimos todo el tiempo, influyen en nuestra vida, en nuestra manera de comportarnos y en nuestra toma de decisiones,  y en nuestra manera de relacionarnos con los demás, además las revelamos en nuestras expresiones faciales y en un lenguaje no verbal, aunque digamos que si nos gusta, nuestro cuerpo expresa en realidad lo que sentimos. 
  El aprender a conocer y manejar nuestras emociones nos ayuda a tener una mejor salud, poder realizar mejor nuestras tareas o trabajos, nos ayuda a relacionarnos mejor con nosotros mismos y con los demás y sobre todo a tomar mejores decisiones. 
  La manera de vivir nuestras  emociones y la manera como tomemos las decisiones en nuestra vida,  se verá afectado por la manera como vivíamos la infancia, como nos enseñaron nuestros  padres a expresar nuestras emociones,  como las expresaban ellos, en la escuela, con nuestros compañeros y amigos en fin todas las vivencias que hemos tenido en nuestra vida durante la infancia, adolescencia y hasta en la edad adulta, todo esto se van acumulando en nuestra memoria y también esto puede influir en nosotros y la manera como vivimos y como decidimos los caminos a seguir de nuestra vida. Por ejemplo si cuando era pequeño mi mamá me premiaba con un helado de x marca, ahora cuando los veo y me como uno, me siento muy bien, esto es por la sensación que experimentaba cuando era pequeño y que se fue guardando en mi memoria, si por el contrario, tuve una mala experiencia por ejemplo junto a una palmera, es normal que cuando este en la playa prefiera no estar junto a una de ellas, pues me evocan las emociones que experimenté en ese momento. 
  También influye como nos sentimos el día de hoy, si nos sentimos agredidos por otros, abandonados, queridos, ignorados, motivados, o ese día sacamos nuestra victimez y nos la pasamos reclamándole a todos,  lo malos que son con nosotros, o sencillamente es un día que todo salió bien y nos sentimos felices    
  Las decisiones que tomamos en la vida generalmente están influenciadas en un 80% por nuestras emociones y en un 20% por el razonamiento, esto si no tengo un buen conocimiento y control de mis emociones, osea la inteligencia emocional. 
 Todos los días los pasamos tomando decisiones todo el tiempo, pues se nos presentan diferentes situaciones que hay que elegir que hacer, desde las cosas más insignificantes, como que me pongo hoy, hasta las más difíciles como si estudio esta licenciatura o esta otra, o me caso con fulano o me divorcio, etc.  ¿Como tomo las decisiones? Si estamos tristes  vestiremos cualquier cosa, descuidando nuestro arreglo, si estamos enfadados y hay que decidir en el trabajo una acción a seguir,  no es de extrañar que tomemos una decisión como se dice “visceral” y no racional y bien cuidada, eligiendo lo primero que sea.  Si estamos ansiosos, a lo mejor comemos de más o compramos de más o hablamos de más o trabajamos de más. O a la mejor volcamos algún enfado en la primera persona que vemos, y esta también es una decisión. Todo depende del estado de ánimo que tengamos. 
  A veces actuamos impulsivamente actuando  por los estímulos externos, o a veces el miedo nos hace ser indecisos y nos paraliza. 
 Por eso es importante la inteligencia emocional para poder estar en control y conocimiento de nuestras emociones al momento de tomar una decisión y poder hacer una reflexión cuidadosa, que nos lleve a una solución acertada. Esto se puede ir aprendiendo y haciendo un hábito de manera que pueda tomar decisiones cada vez más racionales y más rápidas. 
  Les puedo poner un  ejemplo que puede ser muy claro,  en la toma de decisiones: cuando compramos un producto, la mayoría de las veces lo hacemos por lo agradable del envase, los colores, el diseño, a lo mejor por lo bien que se veían las personas en los anuncio de la televisión, y por ahí empezamos a tomar decisiones: me gusta el anuncio de la tele, cuando voy a la tienda y veo el artículo, me gusta el color, el diseño, etc. Y lo más probable es que lo compre. A veces llegamos a  casa y nos damos cuenta que no es lo que esperábamos, y entonces qué fue lo que nos llevo a comprar ese producto? Nuestras emociones. 
  Y de esto se aprovechan los mercadólogos actuales, nos lanzan  lo que es la mercadotecnia emocional donde ellos saben que existen valores intangibles que tienen más influencia que los atributos palpables y estos valores son las emociones. Los anuncios nos llevan a tomar decisiones de compra para sentirnos o vernos   como en el anuncio.  

Por eso es importante que podamos conocer nuestras emociones, las identifiquemos, las dejemos emerger para sentirlas tal y como son, las vivamos, les demos su espacio, y su tiempo, sepamos que podemos posponerlas, y no dejarlas que se acumulen o nos saquen de control, las emociones son para vivirlas y tienen una finalidad específica. 

De cómo aprendamos a expresarlas y vivirlas depende de cómo queremos vivir y sobre todo de cómo vivir y ser felices. 

Juan Barberá : BIBLIOGRAFIA , el maravilloso mundo de la informacion

lunes, 6 de febrero de 2017

Elige la calma ▀ PACIENCIA ▀

Es encarar un retraso o una situación problemática sin quejarse. Es estar en calma y ser tolerante cuando las cosas difíciles pasan. Es mirar hacia el final... desde el comienzo.


Aplicación

Practico la paciencia cuando....
  • Establezco metas y me adhiero a ellas hasta que las alcanzo.
  • Realizo ahora algo que me ayudará en el futuro.
  • Acepto las cosas que no puedo controlar con humor y buen modo.

Afirmación

Soy paciente, establezco metas y persevero hasta que las alcanzo.  Soy gentil con otros y conmigo mismo, aún cuando ambos cometemos errores.

Reflexión 

¿Por qué es tan difícil ser paciente con algunas situaciones? ¿Es el orgullo o la soberbia  lo que sepulta la  paciencia?  ¿O es el excesivo afán por alcanzar y conseguir cosas lo que desestabiliza, perturba e impacienta?

Estamos  condicionados y programados para dar respuestas inmediatas. Nos molestamos cuando algo no funciona como queremos.
No nos gusta esperar, nos impacientamos con facilidad.
Debido a esta impaciencia perdemos todo lo bueno de la vida. Nos enojamos y nos llenamos de resentimiento hasta que, finalmente, nos sentimos insatisfechos y descontentos con la vida.

¿Cómo lograr y mantener el equilibrio en nuestra vida?

¿Cómo trabaja el jardinero? Selecciona el terreno y, según la temporada, siembra las semillas apropiadas. El disfruta de su trabajo: labra la tierra, esparce las semillas y más tarde riega la planta; sin embargo, en última instancia sabe que es la naturaleza la que manifestará su milagro de vida. El jardinero debe estar siempre atento, asegurándose de que haya suficiente agua, que no ataquen los insectos; pero no puede dominar el proceso. El coopera y colabora con la naturaleza, pero no debe interferir. El jardín más hermoso es el producto de la asociación entre él y la naturaleza. El acata sus leyes, comprendiendo cuándo ha de participar y cuándo esperar. El verdadero éxito se basa siempre en la asociación. Una verdadera asociación no sólo acepta el propio papel sino también el de otras personas. Permitimos que otros contribuyan, sin pasar por alto nuestras responsabilidades. La gente se olvida de mantener el equilibrio.

El jardinero debe comprender la ley del equilibrio; de otra manera hará demasiado o muy poco, y la belleza y  productividad del jardín se verán mermadas. El jardinero debe respetar el tiempo; debe tener la paciencia de esperar la estación adecuada para sembrar, porque si determinadas semillas se plantan en el momento equivocado o en el lugar erróneo de nada servirá la atención que se les brinde. Sin embargo, no basta con tener paciencia; si no se entiende lo que es apropiado, la paciente espera no concuerda con la  verdad de una situación. 

Calmar la mente: es bueno, es necesario 

No dejes que tu mente se perturbe.

Una mente perturbada se deja influir con facilidad, y eso te costará la paz.
Aprende a mantener tu paz liberándote de los apegos.

Si compites o te comparas con los demás no podrás enfocarte hacia adentro. Al concentrarte en tu interior mantendrás la atención sobre tu ser más elevado, recordarás tu naturaleza original y podrás forjar una unión con lo divino. Así te resultará fácil reconocer los pensamientos inútiles y reemplazarlos con una perspectiva espiritual.

La introversión reemplaza la tristeza interna por alabanzas a Dios.
Te sientes deleitado. Te sientes renovado.
Dios nos enseña cómo volvernos hacia adentro, así que escucha muy cuidadosamente.
Revísate y cambia
No esperes a que los demás digan algo.
Una mente calmada no es sólo pacífica; está enfocada, introvertida y es divina.

Cuidemos nuestros pensamientos 

Una persona conocedora comprende que no gana nada pensando sobre los demás. Los pensamientos y sentimientos puros hacen todo el trabajo, y no hay necesidad de pensar nada más. La calidad de tus pensamientos afectará a tu esfuerzo espiritual. Así pues, no dejes de revisarlos. Si no lo haces, tu forma de pensar acabará por volverse bastante corriente, y dejará de ser espiritual.

El síntoma de esto es que tu mente se acelera y empiezas a reaccionar aprensivamente ante menudencias. Te vuelves vulnerable, no sólo a la opinión de los demás, sino también a tu propia forma limitada de entendimiento. Los pensamientos pueden ser tu mejor amigo, o tu peor enemigo. Depende de ti. 

¿Es la paciencia una virtud o un inconveniente?


¿Tener paciencia significa que hay que someterse, quedar relegado y ser sumiso? La paciencia no tiene mucha cabida en este vertiginoso mundo materialista. “A quien madruga Dios le ayuda”; “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Estos sabios refranes antiguos se malinterpretaron totalmente, para dar a entender a la gente que no debe esperar innecesariamente.

¿Pienso que debo imponerme por todos los medios posibles para lograr que las cosas sucedan a mi ritmo de progreso?

Si hago esto, no solo pierdo la paciencia sino que también pierdo mi capacidad de control, como la de ser tolerante, de adaptarme, de cooperar y de discernir.

Cuando pierdo la paciencia, pierdo el control, un control que opera tanto en los niveles más burdos como en los más sutiles.  




domingo, 5 de febrero de 2017

Di no y la vida te irá Mejor : Di NO con sabiduría y SI con inteligencia.

Las personas que lo hacen son más exitosas


En la vida no sólo tenemos que decir que sí a todo. Por supuesto que algo muy importante es decir NO a las cosas. Cuando empiezas a descubrir que el “NO” es muy importante en tu vida, verás que muchas veces los problemas surgen porque no sabemos decir que NO.

El NO es muy importante, porque un NO a tiempo puede significar un Sí muy positivo para ti en tu vida y un a Sí puede significar un “NO GIGANTE” y muchas puertas cerradas para tu persona.

Que los demás hagan miles de cosas no significa que tú tengas que hacerlas y tener tu propia determinación, será esencial para muchos éxitos y bienestares personales en la vida.
Decir No, no significa ser cobarde, sino al contrario, significa ser sabio y ser sabio es de valientes, porque la sabiduría transciende el ego y la mente fácil y ordinaria del ser humano.
Usar el “NO” con sabiduría puede ser un estilo de vida y una forma de dominar tu ser y tu alma hasta puntos muy beneficiales para ti.
No a:
No a tu manipulación.
No a tus besos.
No a una noche loca inmerecida.
No a las drogas.
No al alcohol en exceso.
No a tu abrazos falsos.
No a las amistades insalubres.
No a personas toxicas.
No a cosas que no me apetecen hacer.
No a sentirme infeliz por culpa de alguien.
No a que me maltraten.
No a que me hagan sentir mal.
No a que me quieran hacer sentir inferior.
No a llevar a cavo cosas que van en contra de mis principios.
No a creer en algo que me imponen.
No a creer en algo que no creo.
No al apego.
No a los vicios, sean emocionales o de cosas físicas.
No a herir a nadie.
No a que me hieran.
No a sentirme obligado hablar a alguien que no le quiero hablar.
No a ser hipócrita.
No a caer en tentaciones inútiles.
No a ir a lugares que no quiero ir.
No a sentir cosas que no quiero sentir.
No a verme obligado a estar a tu lado porque tu lo dices, etc, etc, etc….

Si te fijas a muchas cosas que dices “Sí” es por falta del dominio del ser, por caer en la mente ordinaria y por dejarse llevar por los pensamientos de la mente y del ego.

Todos hemos caído en esto, pero es importante meditar sobre este tema para empezar a darse cuenta de que en realidad, si se puede ser gobernante de tu vida y todo reside en tu forma de actuar y en tu forma de tomar decisiones que pueden marcar un antes y un después en tu vida.

Di NO con sabiduría y SI con inteligencia. 

Juan Barberá - Bibliografia : Internet 

«Si no eres un robot, simplemente di: No soy un robot»


sábado, 4 de febrero de 2017

Con DINERO conviertes a sanos en sufrientes

LAS LÁGRIMAS DEL RICO 

Cierta tarde verano un grupo de "mujeres lloronas",se les había pagado, para  llorar la muerte de una de las hijas de un acaudalado hombre. Una de las hijas muy sorprendida se acercó a su madre y le pregunto:

Madre ¿cómo nosotras que sufrimos la desgracia en carne propia, apenas si lloramos? en cambio esas lloronas, que jamás la conocieron, se deshacen en grandes lamentos.

La madre contestó:

No te extrañes, hija mía: esas mujeres no lloran lágrimas, sino dinero. Nunca olvides que las monedas son las lágrimas del rico


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