domingo, 21 de mayo de 2017

Con el perdón y el olvido no existe el dolor ( para vivir en PAZ )


ÚNICAMENTE ES UN " ESTILO DE VIDA "

Una de las mejores cosas que podemos hacer por nosotros mismos, para vivir en paz y enfocarnos en el futuro, es perdonar a los demás por las ofensas recibidas, incluso a los que sabemos que no se lo merecen.
Perdonar es de fuertes, pero es la mejor forma de eliminar todo el dolor que a veces llevamos muy dentro y nos hace daño.
Es el primer paso para olvidar y dejar espacio en nuestro corazón para las cosas buenas, que nos permiten vivir en paz, sin resentimientos, remordimientos ni rencores.


Alguien te ha hecho mucho daño y te sientes tan triste, enojado o amargado que apenas puedes concentrarte. Cada vez que ves a esa persona (o incluso tan solo con cerrar los ojos) lo único que te viene a la mente es lo sucedido y te sumes en todos tus sentimientos de tristeza. Si quieres seguir adelante con tu vida y aprender a superar la pena, debes tomar la decisión de perdonar y olvidar. Es más fácil decirlo que hacerlo, ¿cierto? Continúa leyendo para averiguar cómo lograrlo y comprobarlo por ti mismo.


Deja ir el resentimiento. Si de verdad quieres perdonar a la persona que te hizo daño, debes despojarte de esos sentimientos de rencor y amargura. Deja atrás esa parte de ti que odia a dicha persona o solo le desea el mal. Si te aferras a estos sentimientos negativos, echarán a perder tu propia vida e impedirán que seas feliz. Por lo tanto, mientras más pronto comprendas que dejar atrás el resentimiento es lo correcto, mucho mejor.
  • Es cierto que te hizo mucho daño, pero si desperdicias tus energías sintiendo rencor por dicha persona, lo único que lograrás es permitirle que te siga causando más daño. Opta por el mejor camino y deja atrás esos sentimientos desagradables.
  • Es mejor si primero admites que sientes rencor en vez de negarlo. Habla de tus sentimientos con un amigo. Anótalos. Haz lo que tengas que hacer para dejarlos salir, de modo que puedas deshacerte de ellos más rápido.
Considera el contexto de las cosas. En el momento, podrías sentir que esa persona arruinó tu vida por completo o que te hizo sentir muy miserable. Tal vez uno de tus amigos olvidó invitarte a su fiesta o tal vez tu pareja te dijo algo hiriente en un momento de cólera. ¿Podrían haber hecho algo mucho peor? ¿Crees que lo que te hicieron realmente te hará sufrir durante varias semanas o meses? Aunque te hayan herido, lo más probable es que no sea el fin del mundo.
  • En el momento puedes sentir que se acaba el mundo, pero si te das tiempo para calmarte, verás que no es así.
  • Da un paso atrás y analiza tu vida. De seguro está llena de muchas cosas agradables. ¿Lo que te hicieron realmente es tan grave como para poner en riesgo todas esas cosas buenas?
Trata de ver si puedes aprender una lección de ello. Considérate como un aprendiz en vez de una víctima. Cuando alguien te ha herido lo más práctico y seguro es verte como una víctima. Pero en vez de ello, trata de ver el lado positivo de la situación y ve si realmente puedes aprender algo de dicha experiencia. Tal vez aprenderás a no ser tan confiado o a no meterte en una situación a la que tu intuición te dijo que huyeras. Incluso si te sientes herido o molesto, la situación puede influir en tus interacciones futuras y ayudarte a no salir herido mientras continúas con tu vida.
  • En el momento, es fácil pensar que dicha experiencia solo ha sido negativa. Pero si realmente analizas lo sucedido, ello puede dar lugar a algo positivo en el futuro.
  • Si aceptas que hay una lección que aprender, serás menos propenso a culpar a dicha persona por lastimarte.
Ponte en el lugar de la otra persona. Trata de ver la situación desde su perspectiva. Tal vez tu novia (o novio) no te dijo que se fue de viaje el fin de semana con unos amigos porque sabe que te pondrás celoso. Tal vez tu mejor amigo no te contó sobre su nueva relación porque tiene miedo que lo juzgues. Tal vez la persona que te hizo daño realmente no tuvo esa intención y se siente muy mal al respecto.
  • Recuerda que siempre hay dos lados de la historia. Es posible que te sientas como la única víctima, pero tú también podrías haber herido a dicha persona.
  • Tal vez te parezca tonto sentir pena por alguien que te causó dolor. Pero piensa en las veces que heriste a otros y realmente lamentaste tus acciones. Es probable que esa persona se sienta aún peor que tú.
Piensa en todas las cosas buenas que hizo por ti. Tal vez te sientes muy herido a causa de lo que te hizo tu madre, hermana, pareja o amigo, pero trata de pensar en todas las cosas buenas que hicieron por ti. Es posible que quieras dramatizar la situación y pensar que la relación fue un gran error y que cada interacción con la persona que te lastimó solo te ha traído dolor, pero raras veces se da el caso. Trata de ser más amable hacia ella recordando todas las veces en que fue un buen amigo, un excelente apoyo o un hombro sobre el cual llorar.
  • Haz una lista de todas las cosas buenas que dicha persona hizo por ti y todas las memorias que compartiste. Si es necesario, revísala cuando te sientas enojado o resentido.
  • Si has reflexionado mucho sobre todas las cosas buenas que esta persona ha hecho por ti y realmente no puedes encontrar nada, tal vez estás mejor sin ella en tu vida. Pero eso raramente sucede. Si dicha persona no hizo gran cosa por ti, no estarías tan molesto después de que te hirió, ¿cierto?
Considera si alguna vez lastimaste a dicha persona. Mira la otra cara de la moneda. Recuerda aquella vez cuando le dijiste a tu mejor amigo que era una persona que solo hacía lo que los demás le decían que haga o aquella vez que olvidaste por completo el cumpleaños de tu hermana y te fuiste a beber con tus amigos. Es muy probable que también hayas herido a otros en el pasado y estos hayan logrado superarlo. Las relaciones son largas y complicadas y es probable que ambos se hayan hecho daño.
  • Recuérdate cómo te sentiste después de lastimar a dicha persona y lo mucho que deseabas que te perdonaran.
... y para terminar , y muy importante :

Debes saber que el perdón alivia el estrés. Diversos estudios han demostrado que no perdonar e insistir en las injusticias que cometieron contigo en realidad puede aumentar tu presión arterial, acelerar tu ritmo cardiaco, hacer tus músculos más tensos y provocarte mucho más estrés que si intentarás perdonar a esa persona. En cambio, se ha demostrado que cultivar sentimientos de perdón hace que las personas se sientan más en paz consigo mismas y más estables emocionalmente. Así que, si quieres ser egoísta al respecto, ten en cuenta que perdonar a dicha persona te hará sentir mejor física y mentalmente. ¿Y quién no quiere eso?
  • Mientras más tiempo te aferres a tus sentimientos de cólera, peor se sentirá tu cuerpo y mente. ¿Y por qué causarte ese daño?
  • No olvides que el perdón realmente es una opción. Puedes decidir empezar a perdonar y dejar de albergar todos esos sentimientos de enfado y rabia en tu cuerpo, tan pronto como lo desees. Sí, el perdón es un proceso, pero no hay necesidad de aplazarlo.
Muchas Gracias por llegar hasta aquí
Te sentirás mucho mejor , créeme

Juan Barberá

sábado, 20 de mayo de 2017

ser DIFERENTE a los demás


¿Alguna vez has sentido que no encajas en un grupo o te sientes muy diferente al resto? 

Muchas veces nos ven como 'el bicho raro´ y cuando intentamos encajar en realidad no nos sentimos muy cómodos. Esto es lo más normal, y no tienes porqué sentirte extraño; sino todo lo contrario. Una vez que descubras lo  grandioso que es ser distinto al resto te sentirás muy especial.

Eres más libre que ninguno
Vivimos en una sociedad que busca ser aceptado y querido, pero allí estás tú. Tú vas por el mundo sin miedo a las críticas ni al qué dirán.

Ser como los demás es aburrido
No hay nada mejor que sentirte original y único, sin copiarnos de nada ni nadie. Al ser diferente dejamos una huella sin importar a donde vamos.

Porque tu creatividad no tiene límites
Eres capaz de lograr cosas que otros no pueden porque tu imaginación no conoce obstáculos, lo cual te hará llegar muy lejos.

Porque lo que digan los demás no te afecta
Tú eres como eres y te encanta serlo. No necesitas que el resto te diga cómo deberías ser o actuar para sentirte bien contigo mismo.

Porque reconoces los pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos
Sueles ver tesoros donde nadie más los ve. Conoces lugares escondidos llenos de belleza, a los que sueles ir cuando quieres pasar un tiempo a solas.

No sigues a los demás
 Tienes unas ideas propias, unos valores, y te sientes tan seguro de ti mismo, como para decir “no, yo no pienso igual y no tengo ningún reparo en decirlo".

Eres inolvidable
Las personas que son diferentes siempre dejan una marca en todo aquel que conocen. Los momentos que regalan a otros son únicos, por ello siempre se quedan en el corazón de los demás.

Tú, cuando haces algo a tu manera lo estás haciendo de forma diferente, no extraña.
Aunque algunos vean que no es así, eso no debe de importarte lo más mínimo, puesto que la confianza que debes tener en las cosas que haces debe ser mucho mayor que lo que pueda provocar cualquier comentario o pensamiento de otra persona respeto a eso.
Ser diferente ES positivo. Puede hacerte destacar. Y eso ....JODE , y bastante. A lo MEDIOCRE , ABURRIDO , AL QUE SE ENCUENTRA EN " SU ZONA DE CONFORT OBSERVANDO LO QUE HACEN LOS DEMÁS , es decir a los AMIGOS DE LAS COSTUMBRES , y evidentemente copiando de todo y de todos , PERO MAL , ...  

SUS MENTES NO DAN PARA MÁS.
Juan Barberá - Reflexiones

viernes, 19 de mayo de 2017

Vivir sin miedo / Superar el miedo


En este momento sería útil preguntarnos: 
¿cómo podemos superarlo y vivir sin miedo?

Ganarle al miedo no significa “borrarlo” ignorándolo totalmente, y tampoco quiere decir que tengamos que rendirnos y entregarnos a él, así como adoptar actitudes de “declaración de guerra" no conducen a ningún resultado positivo.
Más bien, es inevitablemente más ventajoso aceptarlo como si fuera un invitado molesto pero necesario. La aceptación, entonces, es el primer paso. Esto significa admitir tener un temor y también tratar de entenderlo, y seguramente la sola forma racional no es la mejor opción. 

Comprenderlo significa acogerlo dentro de nosotros, dándole la posibilidad de existir. Siento ese miedo y le hago espacio en mi interior, con el fin de que pueda desempeñar su función, pero al mismo tiempo sé que me sirve también para comprender mejor lo que soy. El miedo a menudo nos revela aspectos de nosotros mismos de los cuales a menudo no somos conscientes.
Cuando ganamos un miedo, significa que nos hemos abierto a una nueva conciencia, hemos hecho nuestros aquellos aspectos de nosotros mismos, y de la vida, que no aceptábamos y que rechazábamos.

jueves, 18 de mayo de 2017

LA LENGUA : ¿Qué es el chisme? ( salivación, deglución, lenguaje y sentido del gusto )


Las consecuencias para los chismosos, murmuradores y calumniadores

El enemigo más grandes y destructivo  es el chisme y la murmuración.

¿Qué es el chisme?

El chisme es contar información o noticia acerca de alguien con el objetivo de destruir o dañar, ya se falsa o verdadera.
Tiene su raíz en el Hebreo raquíl = que critica, que viaja por todos lados / calumniador, murmurador, chisme, chismear, chismoso.
El chisme es aquella información que viaja de oído a oído, viaja tan rápido como las telecomunicaciones, el chisme tiene la característica que va aumentando el contenido de la información a medida que pasa de boca a boca, el chisme destruye todo a su paso dejando victimas, y muchas veces el daño que causa es irreparable .
Características del chisme
Murmurar: sig. Hablar mal de alguien a sus espaldas, hablar entre dientes manifestando disgusto o queja; Heb. dibbá=calumniar, desacreditar, hablar mal, mala fama, infamia, oprobio (deshonra)
Calumnia: sig. Atribuir a alguien falsamente actos o intenciones deshonrosas con malicia de palabras. Tiene 3 raíces: gr. diábolos=Satanás, el calumniador, el difamador / gr. blasfeméo=hablar mal, injuriar, decir mal, difamar / heb. dibbá= calumniar, desacreditar, hablar mal, mala fama, infamia.
Difamar: sig. Desacreditar a una persona publicando cosas en contra de su buena fama. Heb. Kjaráf=desnudar, el que expone tus vergüenzas, blasfemar, desafiar, vituperar
El difamador es aquel que expone tus secretos públicamente, es aquel que revela tu desnudez, es aquella persona en la que has confiado y te ha expuesto delante de todos.

sugerencia para controlar la lengua y acabar con el chisme

¡El Silencio!

Las madres a menudo enseñan a sus hijos esta lección: “Si no tienes nada bueno que decir, entonces no lo digas” ¡Gran consejo!

Si tu inteligencia disfruta otro nivel, el rumor te será inaceptable. El chisme es un virus social. Una expresión baja de las sociedades actuales. Se basa en la construcción de ideas, las cuales son esparcidas por diferentes formas de comunicación con la intención de deslegitimar a cualquier persona. Representa una acción ruin y las personas que se alimenten de él, pertenecen a uno de los segmentos más pobres en el ámbito humano e intelectual básico.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Costumbres CASPOSAS que continúan en la ACTUALIDAD


La relación entre un siervo y su señor feudal es conocida de servidumbre. Como los señores feudales eran los dueños de la tierra, gravaron diversos impuestos a sus siervos, en cuyo caso podían disfrutar de la tierra del señor pero de forma limitada y pagando un porcentaje de lo producido. A los siervos cabía el pago de impuestos a los nobles por medio de su trabajo manual en el campo, uso de instalaciones (como el molino), peajes a otras tierras y varios días de producción sin recompensa alguna. Los señores feudales poseían armamentos y apoyo clerical, así la relación era de comando y obedecimiento, pues las tierras eran en posesión de nobles y los siervos sus trabajadores. Cabe mencionar que servidumbre debe diferenciarse con vasallaje puesto que el siervo podía ser un campesino y no un noble, siendo vistos como parte de la propiedad y pudiendo ser vendido junto a ella.

Legalmente, el esclavo era considerado una mercancía que el dueño podía vender, comprar, regalar o cambiar por una deuda, sin que pudiera ejercer ningún derecho u objeción personal. La servidumbre, una categoría que se impuso en Europa durante la Edad Media, era algo menos opresiva. Los siervoseran trabajadores agrícolas legalmente vinculados a un lugar de residencia y labor, que estaban obligados a cultivar y cosechar la tierra de su señor. A cambio, podían laborar parcelas para su propio sustento y el de su familia, pagando al señor una parte de las ganancias en metálico y en especie. Su campo de acción era limitado, pero tenían derechos legales, no podían ser vendidos, podían heredar y legar propiedades y llegar a comprar su libertad.


El cambio de un Imperio como fue el Romano, a la Edad Media, no sólo trajo un nuevo sistema político o administrativo, sino que fue el surgimiento de un nuevo sistema de organización basado en el vasallaje y en el servilismo. Era el nacimiento del Feudalismo,


El Feudalismo es un sistema por el cual se crea una obligación de obediencia y servicio por parte de un hombre libre al que se le llama Vasallo, hacia otro hombre libre pero más poderoso llamado Señor. Normalmente el vasallo debía cumplir obediencia y servicio en cuestiones militares. A cambio el señor deberá proteger y mantener al vasallo, la mayoría de las veces a través de una concesión de terrenos para su sustento, esta concesión se llamaba Feudo.

El término feudalismo viene de la palabra feudo, que era el nombre que se le daba a los territorios que los reyes medievales entregaban a los nobles a cambio de sus servicios.

Cuando hablamos de feudalismo nos referimos al sistema político, social y económico que surgió en Europa occidental a partir del siglo IX y que se consolidó plenamente entre el siglo X y el siglo XIV. A partir del siglo XV, se abre un período de transición, donde seguían vigentes muchos rasgos del sistema feudal al mismo tiempo que se iban desarrollando las condiciones para el posterior surgimiento del sistema capitalista. Veamos a continuación en qué consiste exactamente el sistema feudal.

El Feudalismo | Antecedentes

Para conocer más a fondo lo que fue y supuso el feudalismo en la Edad Media, deberíamos remontarnos un poco en el tiempo, realmente hasta la caída del Imperio Romano. Un imperio que cayó como consecuencia de su propio tamaño, ante la imposibilidad del Emperador de poder controlar todas sus provincias, sumado a las constantes incursiones bárbaras, provocó que el Imperio se viera obligado a contratar a caballeros y nobles para defender las fronteras.

El Feudalismo | El Sistema Feudal

El feudalismo se basaba en un sistema de Vasallaje y Feudo, o lo que es lo mismo en una relación jurídico-política por un lado y como una relación económica-social.
Los sistemas feudales partían de una relación inicial donde el rey otorgaba feudos a sus vasallo, en este caso nobles. Estos nobles a su vez también otorgaba feudos a otros vasallos, convirtiéndose en señor. 

Por otro lado tenemos que explicar que la concesión de feudos o territorios que el monarca otorgaba a los nobles o vasallos que hubieran destacado en la guerra o en otra forma de servicio era común y el modo de reconocer el valor de los caballeros o nobles que acudían a la batalla. Esta donación no obedecía solamente a la generosidad de los soberanos, sino que constituía una manera de asegurar la defensa y la unión del reino. Su entrega se suscribía durante la realización de un acto de gran solemnidad que se dividía en tres etapas: homenaje, juramento de fidelidad e investidura.

El Feudalismo – El Sistema Feudal | Vasallos

Se trataba de una especie de contrato por el que el señor proporcionaba protección y manutención al vasallo a cambio de ayuda y consejo. La ayuda era siempre de carácter militar, ayudando a su señor en las batallas, así como defender las propiedades y la des sus vasallos. Los grandes señores eran poseedores de numerosos vasallos, con lo que contaba con grandes fuerzas para defensa.
Este servicio militar que realizaban los vasallos era reclamado cuando el señor necesitaba ayuda, los vasallos debían presentarse con armadura y montura, al servicio de su señor.

martes, 16 de mayo de 2017

Observa tu "sombra"… Watch you "shadow"…


La Confianza Simple

          es la confianza del niño: Es una confianza primaria, que todos tenemos en nuestra infancia. Fluye de manera automática, no es reflexiva, no se cuestiona a sí misma, es una confianza total y completa y, cuando se rompe (y se rompe siempre en algún momento de la infancia), se rompe para siempre, porque aparece algo que antes no estaba, que es la DESCONFIANZA.

La Confianza Alimentada 

          es un tipo de confianza que se construye de manera consciente y reflexiva. Separa a unos de otros, es consciente de sus límites. También se puede romper pero permite ser reconstruida. La Confianza Alimentada tiene tres aspectos fundamentales:
  • Vive en el dominio de los juicios: La confianza Alimentada es un juicio: Yo juzgo que puedo confiar (o no confiar) en esta persona.
  • Tiene la necesidad de ser cuidada, alimentada: Cuando confío en alguien, decido mantenerme confiado, sostengo la confianza, la cuido, la alimento.
  • Genera la capacidad de actuar en interrelación con otros: Cuando confío en alguien puedo accionar en interrelación con él.
La confianza se sustenta en tres juicios que distinguimos en el lenguaje para poder trabajar sobre ellos de manera independiente:

1 Sinceridad:     
       
Yo juzgo que lo que dices es verdad y por tanto creo que eres sincero (o que es mentira y por tanto creo que mientes). Es un juicio relacionado con la ética del otro.
Este juicio sobre la sinceridad del otro está muchas veces basado en hechos contrastados, pero no siempre es así. En ocasiones juzgamos que el otro no está siendo sincero y le retiramos nuestra confianza, sin llegar a chequear los hechos de manera fiable (cuando aceptamos rumores y tomamos por válido algo que nos dice una tercera persona, cuando interpretamos de forma inadecuada determinadas situaciones, etc.).

Por otra parte, hay muchos factores que pueden llevar a una persona a ser insincera sobre los que se puede intervenir. Por ejemplo, en algunas organizaciones existe una cultura en la que el error es duramente castigado y perseguido. En este tipo de ambientes, es mucho más probable que los empleados mientan porque tienen miedo a las consecuencias. Sin embargo, en las empresas en las que el error es considerado como una posibilidad y valorado como una oportunidad de aprendizaje, los empleados se sienten más libres para decir la verdad. Estas mismas dinámicas se reproducen de la misma manera en muchas relaciones padre - hijo o jefe – colaborador.

2 Competencia:   
    
Yo Juzgo que eres competente (o no competente) para cumplir tu promesa. Creo (o no creo) que eres capaz de hacerlo.
En las organizaciones encontramos a menudo juicios sobre la incompetencia de los otros que minan y debilitan las relaciones. Sin embargo la falta de habilidad tiene solución a través del entrenamiento y el desarrollo. Muchos jefes juzgan incompetentes a sus colaboradores y, paradójicamente, no establecen acciones encaminadas a resolver la situación porque cuando la desconfianza se instaura, no confiamos en que el otro sea capaz de superar su falta de competencia.

3 Credibilidad:  
       
Esta tercera dimensión afecta a las otras dos. Supone que tus antecedentes, las experiencias que he tenido contigo en el pasado, me hacen confiar (o dudar) de tu sinceridad y/o de tu competencia.
La credibilidad es una dimensión en la que hacemos una predicción sobre el futuro: si fuiste sincero en el pasado, yo juzgo que serás sincero en el futuro. Si incumpliste tus promesas, predigo que seguirás haciéndolo, si ejecutaste bien una tarea, creo que lo harás bien en el futuro...
La credibilidad funciona de tal manera que tiene la capacidad de distorsionar nuestra percepción de la realidad: por ejemplo, si confiamos profundamente en la competencia de una persona, y se produce un hecho que contradice nuestra percepción, es muy posible que tendamos a minimizarlo o incluso que no lleguemos ni siquiera a darnos cuenta, para evitar lo que los psicólogos llaman disonancia cognitiva. Por ejemplo: si yo juzgo que esta persona es competente, todo lo que haga me parecerá adecuado y, si se equivoca, probablemente lo pasaré por alto o lo justificaré. Si yo considero que esta persona es incompetente, todo lo que haga me parecerá torpe e inadecuado y solo veré errores en sus acciones.

La Credibilidad es probablemente la más débil de las tres dimensiones porque es obvio que no tenemos manera de saber lo que va a ocurrir en el futuro a ciencia cierta. Y sin embargo, actúa con enorme eficacia en nuestras relaciones. 

El viejo dicho “créate fama y échate a dormir” tiene algo que ver con esta dimensión.

lunes, 15 de mayo de 2017

observadores de la vida ● Observers of life


Normalmente la vida de la mayoría de las personas, transcurren pensando en como serían sus días si ocurrieran diferentes hechos y situaciones, se dedican a observar a los demás como se encaminan en sus vidas, consiguiendo sueños, conviertiéndose así en grandes observadores de sus propias vidas.

VISION-VALORES-MISION, es necesario poder pasar a la acción para hacer realidad esto, lo que si no se puede, es estar en una perspectiva de espectador toda la vida.
Es habitual escuchar a mucha gente decir: “si tuviera una situación económica muy buena, sería tal cosa” ó “si tuviera más suerte estaría más contento” y así miles de frases de supuestos, que dependen de miles de acontecimientos para lograr tener una supuesta vida feliz.
Con lo dicho anteriormente, estos hacen de sus vidas una película de agonía, esperando que un día aparezca Harry Potter con su gran varita mágica, y con un toquecito por sus cabezas le cambien la realidad cotiana de manera radical sin el mínimo ESFUERZO.
La vida nuestra es única, hemos venido al mundo a vivir desde nuestro SER en primer lugar, en ser auténticos, desde nuestra fortalezas y debilidades, a partir de allí podemos trazarnos un camino a seguir, con objetivos y metas que nos hagan vibrar, dándole pasión y alegría a cada momento de nuestras vidas.
Porque ya lo he dicho varias veces y lo seguiré diciendo, aunque sea pesado, la vida tiene fecha de caducidad, sabemos que día comenzamos pero NO cuando debemos marcharnos, hay personas que viven toda su vida esperando jubilarse para hacer miles de cosas y algunos años antes de esa fecha, abandonan este mundo, y que hicieron, pues nada, porque se dejaban todo para cuando estén jubilados, así miles y miles de casos.
Por eso hay que dejar de buscar excusas y escudarse en “yo no tengo eso”, “no puedo porque no tengo los medios”, “es lo que hay aunque si tuviera dinero”, si realmente queremos algo hay que ir a buscarlo, hay que movernos, hay que hacer cosas diferentes a las habituales, hay que pedir ayuda, juntarse con personas que nos aporten y no con las que nos atan, debemos abandonar el sitio de espectador de nuestra vida, que tan cómodos estamos, para pasar a ser el actor principal de nuestras vidas.
Siempre se está pensado en supuestos, hipótesis y escenarios para no actuar, esto no sirve para nada, porque a muchos les ha pasado que cuando se dieron las circunstancias no supieron actuar, normal, porque el que se dedica a observar no sabe lo que es la acción, el disfrutar, el hacer el camino conociendo los obstáculos y hacia donde debe ir, tampoco sabe a quien hay que aliarse o no, es como que construyen castillos de arena, sabiendo que estos se derrumban en cuanto llega el agua del mar.
Invito a los observadores a salir de ése lugar y que se conviertan en el actor principal de sus vidas, así pueden empezar a vivir la película de sus vidas y así podrán ser nominados muchas veces para los “Oscars”, dejando huellas y no esperar a otras vidas para ser auténticos y felices.

domingo, 14 de mayo de 2017

Suponer en vez de preguntar


Creemos que sabemos lo que piensa el otro. Tendemos a hacer suposiciones sobre todo lo que nos rodea. Y además, pensamos que aquello que suponemos es real. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen, sienten o piensan y luego nos tomamos las cosas como personales. Y entonces, ¿a dónde nos lleva todo eso? A atacar, culpar y criticar al otro. A sentirnos, heridos cuando puede ser que lo que ha dicho la otra persona no tenga nada que ver con lo que nosotros hemos interpretado... sigue leyendo...

La necesidad de sentirnos entendidos

Como humanos que somos tenemos la necesidad de sentirnos queridos, valorados y entendidos. Necesitamos explicar, justificar y entenderlo todo para sentirnos seguros. Queremos que nos entiendan, por la misma razón, buscamos en el otro seguridad y bienestar. Por ejemplo, suponemos que nuestra pareja, sabe lo que pensamos, o lo que necesitamos, y que no es necesario que le digamos lo que queremos. Harán exactamente lo que queremos, por que nos conocen tan bien...Y entonces, cuando no hace exactamente lo que queremos, o necesitamos, nos enfadamos, porque no nos sentimos mirados, reconocidos ni entendidos.

El miedo a preguntar

Tenemos miedo a pedir una aclaración de lo que acabamos de escuchar. Miedo al que dirán, miedo al que se enfaden con nosotros, miedo al conflicto, miedo a perder al otro.... y por ese motivo presuponemos. Para evitar sentir miedo, y a la vez para convencernos de que "ya sabemos" lo que piensa el otro, "ya comprendemos" al otro. Ese miedo es el que nos lleva al conflicto, porque de alguna manera, interpretamos lo que nos dicen, y nos lo tomamos como personal, como un ataque directo hacia nosotros. Solo vemos lo que queremos ver, y oímos lo que queremos oír. Filtramos porque nos lo llevamos a terreno personal. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos razon hasta el punto de enzarzarnos en una batalla, y destruir relaciones por defender nuestra posición.

Suponemos que todo el mundo ve la vida con las mismas gafas que nosotros. Que todo el mundo piensa, siente y actúa con nuestros mismos valores, y creencias. Esta es la suposición más grande que hacemos ante los demás. Creer que nuestro mapa mental es igual que el mapa mental de mi vecino. Esta es la razón por la cual, nos da miedo ser auténticos ante los demás, por miedo a que nos juzguen, como nosotros hacemos con nosotros mismos. Somos los primeros que nos rechazamos, ante nosotros.

Preguntar en vez de suponer

La manera de dejar de suponer, es empezar a preguntar. Aunque creamos que sabemos la respuesta, que hemos entendido el tono de voz, y que la cosa va con nosotros, quizá no es así. Por eso, para evitar malentendidos, es necesario no interpretar en la medida de lo posible. Sino preguntar, y seguir preguntando. Si dejamos de suponer cosas ante nuestra pareja, ante nuestra familia, ante nuestros amigos,nos facilitaremos mucho la vida porque podremos comunicarnos desde un lugar más claro y transparente con los demás, y sobretodo con nosotros mismos.

viernes, 12 de mayo de 2017

Me dejaste marchar Te dejé marchar


DESPRENDÁMONOS DE LOS APEGOS


Para vivir en bienestar y constante crecimiento, deberíamos aprender a dejar ir situaciones o personas que no nos aportan calidad de vida. Nos suele costar no aferrarnos a cosas, ya que el ser humano se siente más seguro ante lo conocido y ante la pérdida de algo a lo que estábamos acostumbrados, aparece el temor e incertidumbre.
Parejas que no son felices y siguen juntas, trabajos que amargan la existencia, amistades tóxicas, familia que coarta la libertad, etc… Hay tantísimas situaciones y personas que nos rodean y empeoran nuestro bienestar, y aun así, a veces nos empeñamos en seguir aferrados a ello….

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE APRENDER 

A DEJAR IR?

Porque la vida es tan cambiante y ofrece tantas cosas nuevas, que aferrarse a algo que no funciona, es conformarse con una calidad de vida que podría mejorar si supiéramos dejar que la vida fluyera de forma natural.
¿Cuántos hemos visto situaciones cotidianas donde las personas se enganchan a algo que no les hace felices?, esa amiga que nos cuenta que el chico de turno no contestó a sus mensajes, y aun así sigue insistiendo con frustración, siguiendo sus pasos, tratando de convencer, de gustar, etc… hacer ese tipo de cosas es caer en el estancamiento, porque mientras se sigue en el apego de luchar por algo que no da sus frutos, se pierde la oportunidad de que entren cosas nuevas mejores que sí aporten felicidad.
Dejar ir significa aceptar cada situación como es. Significa no forzar las cosas y dejar que todo fluya naturalmente. Si por ejemplo escribimos a alguien que nos importa y no recibimos respuesta, es mejor aceptarlo y pasar página, abrirse a nuevas experiencias y conocer gente nueva.
No digo que no haya que luchar por las cosas, pero el mundo de las relaciones funciona como un juego de mesa en el que ambos deben tirar los dados y jugar. Si tiramos una vez los dados y el otro no tira, no tiene sentido seguir jugando solo, porque no hay interés por la otra parte, lo racional es dejar el juego y buscar a otra persona que quiera jugar.
En la vida real pasa igual, jugar es mostrar interés, si escribimos a alguien y no contesta es que algo pasa, mejor aceptarlo y cambiar de persona. Si analizamos el comportamiento de nuestro entorno, podría ser que encontráramos a varias que están jugando solas y estancadas en relaciones que no les aportan bienestar.

LA TRAMPA DE LAS PREGUNTAS

Habitualmente dejar ir no se convierte en tarea fácil. La mayoría cuando percibe que algo que le importa se escapa entre sus manos, no aceptan y buscan respuestas. ¿por qué ya no quieres que hablemos como antes?; ¿por qué has dejado de quererme?, ¿por qué estás tan esquivo conmigo?, etc… necesitamos explicaciones, argumentos, solemos presionar para obtener lo que deseamos y todo ello se produce por la falta de aceptación.
Normalmente las personas que nos valoran y quieren seguirán a nuestro lado sin tener que hacer esfuerzo, porque pondrán de su parte en mantenernos. Por lo tanto, la creencia de que para tener algo hay que sacrificarse es errónea, porque el sacrificio sin correspondencia trae frustración y estancamiento. Notarás que algo vale la pena cuando de forma natural todo fluya y sea un dar y recibir recíproco.

DEJAR IR TAMBIÉN LAS IDEAS

Dejar ir no sólo es aplicable a situaciones y personas, también a menudo tenemos ciertas ideas que deberíamos dejar que se esfumaran para aumentar la felicidad. Muchas veces en vez de dejar que todo fluya nos empeñamos en que las cosas sucedan a nuestra manera.
Planes de fin de semana que no se concretan, creer que sin pareja no se puede ser feliz, trasladarnos al pasado para lamentarnos, creer que no somos válidos, evitar hacer cosas por miedos, etc… Toda idea que provoca un sentimiento negativo, deberíamos dejar que se esfumara de nuestra mente.
Si no tuviéramos pensamiento, probablemente disfrutaríamos más de la vida porque nos dedicaríamos a vivir el momento tal y como está, sin intentar modificarlo, aceptando todo tal y como es, solo estaríamos centrados en pasarlo bien en ese momento, nos adaptaríamos a lo que hay y no trataríamos de adaptar la realidad a nosotros.

DESPRENDÁMONOS DE LOS APEGOS

La naturaleza es sabia, hasta los árboles dejan caer sus hojas en otoño para que crezcan nuevas y vigorosas hojas. Toda situación puede verse desde la perspectiva de lo positivo o negativo.
Que un árbol pierda las hojas en otoño unos pueden verlo como negativo porque ensucian todas las calles, las ramas se ven poco agraciadas peladas, pero otros pueden ver lo mismo desde la perspectiva de lo positivo, las calles se llenan de belleza de hojas que adornan, las ramas se preparan para recibir nuevas hojas y las calles se llenan de magia…

Entre las orillas del dolor y el placer fluye el río de la vida. Sólo cuando la mente se niega a fluir con la vida y se estanca en las orillas se convierte en problema. Fluir quiere decir aceptación, dejar llegar lo que viene, dejar ir lo que se va. (Sri Nisargadatta Majarj).
"Entrenemos nuestra mente para ver lo bueno en cada momento y cuando sintamos que es necesario, renovemos nuestra vida, soltemos lo que nos hace infelices, dejemos los apegos atrás para poder seguir fluyendo."

jueves, 11 de mayo de 2017

TODOS tenemos algo por lo que ARREPENTIRNOS


( y quien diga lo contrario ... falta a la verdad )

El arrepentimiento no es solo llorar: quien se arrepiente cambia

El arrepentimiento no tiene por qué ser un acto negativo, ya que nos ayuda a conocernos y a crecer como personas. No obstante, hay que saber medirlo para que no nos ahogue

El arrepentimiento es un estado emocional que muchos utilizan a la ligera. Seguro que también tú conoces a alguien que se enorgullece al decir eso de “yo no me arrepiento de nada de todo lo hecho y dicho en mi vida”.
No es lo adecuado. Si hay algo que nos aporta el arrepentimiento es la oportunidad de cambiar para aprender de un hecho concreto y poder actuar así con mayor integridad, respeto y madurez personal.
Vivir es, al fin y al cabo, asumir errores y descartar alternativas para avanzar de forma más sabia. Quien no se arrepiente de nada es porque no acepta muchos de sus propios fallos, vivencias, ofensas o relaciones con personas que hubiera sido mejor evitar.

La psicología del arrepentimiento

Algo muy común en nuestras relaciones personales es que nuestras parejas o amigos suelen lamentar muy a menudo “aquello” que nos hicieron, esa falta que tanto nos dolió.
Nos lo demuestran con mucho sentimiento y apuro y, sin embargo, no cambian. Al poco tiempo vuelven a cometer la misma ofensa, demostrándonos que el arrepentimiento no era sincero. ¿Por qué las personas solemos actuar de este modo?

La falta de responsabilidad o la negación de lo ocurrido

Esta característica es muy común entre los adolescentes. Nos comentan que están muy arrepentidos por haber hecho esto y lo otro y, sin embargo, no llegamos a percibir sinceridad en su expresión y por su puesto, aún menos en su posterior comportamiento, donde no hay cambio alguno.

  • Arrepentirse implica ser responsables del error cometido o del acto realizado y, además, sentir ese malestar de forma real, auténtica.
  • Hay personas que prefieren negar lo ocurrido, pensar que lo sucedido no ha tenido importancia. Esto es, sin duda, un claro ejemplo de inmadurez personal.

La negación a propiciar el cambio


“Sé que he hecho daño, sé que me he equivocado. Sin embargo, no quiero cambiar las cosas y prefiero actuar de la misma forma”. Esta actitud es también algo habitual en este tipo de personalidades algo egoístas o con esquemas muy férreos de comportamiento.

  • Si nos negamos a cambiar seremos incapaces de adaptarnos al flujo de la vida, a su transcurso y a las complejas vicisitudes que, en ocasiones, nos trae el destino.
  • Quien no se arrepiente de nada de todo lo hecho a lo largo de su vida puede que no sea consciente, por ejemplo, de que en algún momento ha hecho daño a alguien.

Porque no basta con lamentarlo, no basta con llorar. Quien se arrepiente de verdad cambia.El no intuirlo es una forma también de negarse a reconocer que hay aspectos de nosotros mismos que deberíamos cambiar para vivir en equilibrio, sin hacer daño.

si leyeras más, te enriquecerías mas
JB

martes, 9 de mayo de 2017

¿te das cuenta de que la inteligencia es más importante que el tamaño o la fuerza?


Eduardo era el caballero más joven del reino. Aún era un niño, pero era tan valiente e inteligente, que sin haber llegado a luchar con ninguno, había derrotado a todos sus enemigos. Un día, mientras caminaba por las montañas, encontró una pequeña cueva, y al adentrarse en ella descubrió que era gigantesca, y que en su interior había un impresionante castillo, tan grande, que pensó que la montaña era de mentira, y sólo se trataba de un escondite para el castillo.
Al acercarse, Eduardo oyó algunas voces. Sin dudarlo, saltó los muros del castillo y se acercó al lugar del que procedían las voces.
-¿hay alguien ahí?- preguntó.
¡Socorro! ¡ayúdanos! -respondieron desde dentro-llevamos años encerrados aquí sirviendo al dragón del castillo.
¿Dragón?, pensó Eduardo, justo antes de que una enorme llamarada estuviera a punto de quemarle vivo. Entonces, Eduardo dio media vuelta muy tranquilamente, y dirigiéndose al terrible dragón que tenía enfrente, dijo:
Está bien, dragón. Te perdono por lo que acabas de hacer. Seguro que no sabías que era yo
El dragón se quedó muy sorprendido con aquellas palabras. No esperaba que nadie se le opusiera, y menos con tanto descaro.
¡Prepárate para luchar, enano!, ¡me da igual quien seas! -- rugió el dragón.
Espera un momento. Está claro que no sabes quién soy yo. ¡Soy el guardián de la Gran Espada de Cristal!.-siguió Eduardo, que antes de luchar era capaz de inventar cualquier cosa- Ya sabes que esta espada ha acabado con decenas de ogros y dragones, y que si la desenvaino volará directamente a tu cuello para darte muerte.
Al dragón no le sonaba tal espada, pero se asustó. No le gustaba nada aquello de que le pudieran cortar el cuello. Eduardo siguió hablando.
De todos modos, quiero darte una oportunidad de luchar contra mí. Viajaremos al otro lado del mundo. Allí hay una montaña nevada, y sobre su cima, una gran torre. En lo alto de la torre, hay una jaula de oro donde un mago hizo esta espada, y allí la espada pierde todo su poder. Estaré allí, pero sólo esperaré durante 5 días
Y al decir eso, Eduardo levantó una nube de polvo y desapareció. El dragón pensó que había hecho magia, pero sólo se había escondido entre unos matorrales. Y el dragón, deseando luchar con aquel temible caballero, salío volando rápidamente hacia el otro lado del mundo, en un viaje que duraba más de un mes.
Cuando estuvo seguro de que el dragón estaba lejos
, Eduardo salió de su escondite, entró al castillo y liberó a todos los allí encerrados. Algunos llevaban desaparecidos muchísimos años, y al regresar todos celebraron el gran ingenio de Eduardo.
¿Y el dragón? ¿Pues os podéis creer que en el otro lado del mundo era verdad que había una montaña nevada, con una gran torre en la cima, y en lo alto una jaula de oro? Pues sí, y el dragón se metió en la jaula y no pudo salir, y allí sigue, esperando que alguien ingenioso vaya a rescatarle...




bibliografia
https://cuentosparadormir.com/pedro-pablo-sacristan

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