jueves, 9 de marzo de 2017

A todos les llueve , pero NO todos se mojan

Sentir la lluvia o simplemente mojarse, como señala en esta frase Bob Marley, parece la manera de diferenciar el hacer automático del hacer con consciencia.
En muchas ocasiones, se vive y se realiza en transparencia, sin reconocer lo que se está sintiendo, experimentando, pensando o aún buscando.
Esa falta de conexión con lo que subyace, sostiene, motiva  el propio hacer no sólamente puede ir en contra del estar alerta, del darse cuenta, sino que también obtura el disfrute, el aprendizaje, el crecimiento.
Trabajar para traer a la percepción lo que se necesita, se puede, se elige, lo que se piensa, lo que se siente será dar color al propio estar siendo, fundamentar lo que se hace y poder comunicar claramente  las emociones y pensamientos.
También será disfrutar la lluvia desde el exterior, en la agradable sensación física de estar mojándose y desde el interior, en la experiencia personal de estar bajo la lluvia.
Será un disfrute desde la coherencia, desde la conciencia, desde la elección de disfrutar.

Cada cultura tiene sus propios rituales y enseñanzas que van de acuerdo a su estilo de vida pero no porque estén lejos, son demasiado ajenos a nosotros. Ante la adverisad, lugares como Japón, optan por aplicar reglas que implican "dejar de preocuparse de más y actuar"; en India, los sabios hablan de no revelar tus secretos y situaciones personales para poder concretar y en Finlandia todo se resumen en una sola palabra: "Sisu"
Se trata de una palabra que significa determinación, valentía, capacidad de recuperación, perseverancia y resistencia, términos que los finlandeses identifican con su pasado histórico pues cuando Helsinki fue bombardeada por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra mundial y el invierno invadío el territorio, las temperaturas llegaron a estar hasta 40 grados bajo cero y la noche duraba 18 horas al día.
Nadie pensó sobrevivir a tales condiciones pero a pesar de todo, los finlandeses no desistieron y se aferraron a rebasar sus límites con la determinación de seguir luchando contra los rusos y así sobrevivir. Parte de esta filosofía viene de la doctrina estoica, la cual se basa dominar y controlar de las cosas y situaciones que perturban nuestra vida.
Aunque es difícil traducir textualmente la palabra, es un concepto que implica actuar a pesar de fracasos y las bajas probabilidades de triunfar, después de todo existe la posibilidad de que esta mínima oportunidad te lleve al éxito. La clave está en la perseverancia y de no confiarte que ya has alcanzado el límite de tus capacidades físicas y mentales (¡prohibido conformarse!). Para lograr esto todos necesitamos un tiempo para reflexionar y para explotar nuestra creatividad que no sólo descansan nuestra mente sino que también aclaran nuestras ideas.
Hoy en día la población finlandesa aplica el 'sisu' mediante las acciones de corazón  que implican honestidad e integridad, como procurarse los unos a los otros, controlar el estrés para evitar emociones negativas y afrontar las cosas con sabiduría y no huir de los problemas. Se trata de una forma de vida que tiene mucho que ver con la resiliencia, que es la capacidad para hacer frente a los problemas y transformar la adversidad algo positivo.

... y ahora MÓJATE
Juan Barberá

miércoles, 8 de marzo de 2017

la AMISTAD no puede ser exigida, sino sólo MERECIDA

La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.


La amistad ama aquello que aprecia y aprecia aquello que ama. Quizás ninguna clase de amor tiene tanto respeto por la libertad del otro como la amistad. La amistad es un movimiento de creación de la superioridad seguida de la renuncia a ser superior. En la amistad ambas partes se reconocen soberanos, se mantienen en el mismo nivel sin preguntarse quien es superior o quien inferior; es la voluntad para mantener la igualdad. En la amistad no podemos proclamar algo para luego hacer otra. La amistad es sincera y leal, donde los pactos son respetados y la confianza merecida. La amistad es la antítesis del interés, la avaricia y la explotación. Si quizás viéramos a nuestro entorno natural como a un amigo, nuestra existencia planetaria no envenenaría la amistad que más deberíamos cuidar: la de nuestra Tierra.

Si tienes un amigo, has merecido un don divino.La amistad leal, sincera, desinteresada,
es la verdadera comunión de las almas. Es más fuerte que el amor, porque éste suele ser celoso, egoísta y vulnerable. La verdadera amistad perdura y se fortalece a través del tiempo y la distancia.
No se necesita ver frecuentemente al amigo para que la amistad perdure,basta saber que éste responderá cuando sea necesario, con un acto de afecto, de comprensión y aun de sacrificio.
La amistad no se conquista, no se impone,se cultiva como una flor,se abona con pequeños detalles de cortesía, de ternura y de lealtad,se riega con las aguas vivas de desinterés y de cariño silencioso.
No importan las distancias, los niveles sociales, los años o las culturas.
La amistad lo borra todo.
El recuerdo del amigo lejano, del amigo de la niñez o el de la juventud, produce la íntima alegría de haberlos conocido.
Nuestra vida se enriqueció con su contacto por breve que haya sido.
La felicidad del amigo nos da felicidad. Sus penas se vuelven nuestras porque hay un maravilloso lazo invisible que une a los amigos.

La amistad es bella sobre toda ponderación.
BIBLIOGRAFIA : internet ( leer  enriquece, y evolucionas )

Juan Barberá
...para ti

Las lágrimas no lloradas duelen

Todos sabemos que reír es bueno, no solo es agradable ver a una persona con el rostro iluminado por una sonrisa, sino que también es beneficioso para nuestro organismo: el cerebro segrega endorfinas, aumenta el nivel de la adrenalina que ayuda a estimular la imaginación; la dopamina, que favorece la actividad mental; y la serotonina, que posee efectos calmantes y disminuye la ansiedad… Es un acto fantástico que está socialmente aceptado y muy valorado, pero ¿Y llorar? ¿Y las lágrimas?
Solo los niños pequeños lo expresan abiertamente, sin disimulos, en cambio los adultos buscamos el refugio de la soledad para desahogarnos, o, lo que es peor, simplemente, lo evitamos. Preferimos contener las lágrimas y seguir adelante apretando los puños. Pero, ¿Es eso bueno para la salud?
Existen diversos estudios que aseguran que sí, que algo tan inherente al ser humano como es la capacidad de llorar, es necesaria para ser feliz. El doctor William Frey, del Saint Paul Ramsay Medical Center, en Minessota, asegura que las lágrimas son tan necesarias como las sonrisas, alivian tensiones, suavizan la tristeza y permite que una persona se conozca mejor a sí misma y se relacione de una forma más abierta con los demás.
Y no solo eso, existen muchas investigaciones que afirman que las personas deprimidas son las que menos lloran; el psiquiatra Cristian Prado, máster en Neurociencias de la Universidad de Chile, explica estos datos al señalar que “un porcentaje de los deprimidos deja de expresar”, es decir, una parte de la estructura del cerebro se apaga funcionalmente y deriva en una indiferencia ante el dolor, y en una búsqueda desesperada por mantenerse aislados.

Llorar no es una debilidad

En absoluto. Las lágrimas son parte de nosotros mismos, forman parte de nuestro ser y son un mecanismo de escape y alivio, es un modo de equilibrar las emociones, de reordenar nuestros sentimientos… Cumple una función vital en el desarrollo humano y no debemos empeñarnos en callarlas ni tragarlas.
Es curioso comprobar esos momentos en los que, sin querer, acabamos llorando ante otras personas, instante en que nos vemos asaltados por esa común reacción en la que nos intentan consolar diciendo “No llores, no pasa nada, llorar no va a solucionar tus problemas, cálmate”. Y bien es cierto que las lágrimas emocionales no van a resolver aquello que nos hace daño o nos ofusca, pero es un principio.
Llorar desahoga y ofrece tranquilidad, el cuerpo se relaja y, en muchas ocasiones hasta nos quedamos dormidos… Es un modo de liberar ese cúmulo de emociones negativas que nos sobrepasan en algún momento de nuestra vida, ayuda al bienestar posterior y se convierte en un aprendizaje sobre el que gestionar nuestras emociones. Más tarde, una vez calmados y con las fuerzas recuperadas, seguramente empecemos a ver las cosas de otro modo, posiblemente empecemos a sentirnos más seguros para abrir esas ventanas que llenan de oscuridades nuestra existencia. No hay pues que almacenar nuestras lágrimas en pequeños lagos invisibles, estanques que acabarán envenenándonos de tristeza mal llevada.
"Basta con buscar un instante, un rincón donde arroparnos de privacidad y, simplemente, llorar…"
Juan Barberá

martes, 7 de marzo de 2017

la escalera de nuestra vida PELDAÑO a PELDAÑO

Para llegar a lo más alto tendrás que subir peldaño a peldaño, sorteando cada pequeño obstáculo, luchando cada gran batalla. La vida no regala nada. Puedes tener un golpe de suerte pero a la larga, quien mejores intenciones tiene y menos conveniencias declara, mayor recompensa obtiene al final de la semana. Quien no piensa sólo en su beneficio, sino que busca ese equilibrio. Quien pelea por su bienestar personal, por la armonía con los demás y reduce los juicios (ajenos y hacia su persona), obtendrá mejores resultados que quien solo mira su ombligo y se disfraza con adornos caros y sin sentido.

Todos empezamos el camino y quizás todos lleguemos, pero la gran diferencia entre unos y otros será … el como se ha recorrido.
LA DETERMINACIÓN
Yo no soy la mejor persona ni pretendo dar lecciones de vida, solo sé que desde hace tiempo, intento ser más humano cada día.
Admitiendo mis fallos, atravesando mis derrotas, luchando mis batallas, echándole muchas ganas, levantándome cada Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado y Domingo con más fuerzas de la cama. ( porque hace ya 6 años que mis días y meses no tienen nombre y los años NO TIENEN Numero )
Sonriéndole a la vida, curando mis heridas, respetando a todo aquel que no comparta mi visión de la vida, intentando animar y apoyar a los que, como yo, la persigan.
Actitud positiva, sonrisa en la cara, cabeza alta, mirada al frente y menos dramas.

con mis mejores deseos
Juan Barberá

lunes, 6 de marzo de 2017

Gratitud y Agradecimiento TIRITAS PA´ESTE CORAZÓN

La gratitud no sólo es la más grande de las virtudes, 
sino que engendra todas las demás.  " Cicerón "


¿Te has cuestionado alguna vez el poder regenerador de la gratitud?
¿Cómo manifiestas gratitud?
¿Qué sientes al conectar con la gratitud?
Hoy, ¿Cuántas veces has expresado agradecimiento?
¿En qué situaciones podrías mostrarte agradecido/a?
¿Qué ocasiones has dejado pasar por indolencia, timidez o “ya se lo diré”, “ya lo sabe”…?
La gratitud es una cualidad humana vinculada a la madurez y a la salud psicológica de las personas. La gratitud es un valor fundamental indispensable en nuestra vida afectiva e incluso es un valor que nos trasciende y nos conecta con nuestra espiritualidad.
Actualmente se está educando poco en el agradecimiento. Agradecer es dar las gracias para siempre. Pero no todos podemos entender el agradecimiento de la misma manera, en todas las circunstancias. El agradecimiento es el reconocimiento del valor de lo que alguien ha hecho por el mundo, por seres que amamos o por nosotros mismos. Puede despertar la necesidad de dar las gracias desde la más pura alegría del momento o también puede generarnos un sentimiento de deuda que se mantenga a lo largo de toda nuestra vida.
Hay personas que no tienen ningún problema en ser agradecidas, en cambio se incomodan cuando reciben el reconocimiento o la gratitud de los demás. Por modestia, pudor, humildad o porque no creen en su propio valor y no saben como integrar el agradecimiento de los demás hacia ellas. Tú, ¿cómo vives el agradecimiento de otras personas hacia ti? ¿Lo minimizas, lo rechazas, te avergüenza, lo relativizas, lo necesitas, lo agradeces? ¿Piensas que lo que hacen los demás tiene mucho más valor que lo que haces tú?
Cuando reconocemos un favor que nos han hecho y damos las gracias establecemos un vínculo, un lazo que se mantendrá hasta que podamos corresponder o incluso, habiendo correspondido, conservar el sentimiento INFINITAMENTEEste reconocimiento implica adquirir un compromiso, establecer un vínculo profundo.
 Vivimos en una sociedad ..... en la que hay el convencimiento, la creencia, de que “somos sujetos de derecho” y por tanto, nos lo merecemos y tenemos derecho a todo, tanto en lo personal como en lo profesional, lo que implica que no tenemos nada que agradecer. Es como si todo lo que los demás hacen por nosotros fuera su obligación, lo damos por supuesto y por tanto no hay nada que agradecer, ni a nadie a quien agradecer. Somos indiferentes al esfuerzo, a los detalles o la generosidad de los demás. Nos es muy cómodo pensar, “yo no se lo pedí”, “si lo dieron o lo hicieron es porque quisieron”. “No hace falta agradecer nada, a mi, tampoco me lo agradecen”.
...en la que creemos que el dinero es muestra de reconocimiento, como “hemos pagado” ya no hace falta expresar gratitud. Nos decimos a nosotros mismos: “con lo que le he pagado ya no estoy en deuda”, “por eso cobra, es su trabajo”. Esto es muy frecuente en los entornos laborales, donde se supone que el agradecimiento se expresa a través de una nómina o de un cheque a final de mes. Cómo decía Stephen Covey en su libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, trata a las personas de tu organización como voluntarios y voluntarias, porque su voluntad, su creatividad, su motivación, su dedicación, su fidelidad y lealtad te la dan voluntariamente y no se pueden recompensar con dinero.
Imaginemos por un momento que en lugar de dar por sentado que nos lo deben, que lo pagamos, que nos lo merecemos, pensáramos en todo aquello a lo que el otro ha renunciado, en todo aquello que el otro ha entregado para que nosotros, ahora, podamos disfrutar, aprovechar, utilizar, aprender o crecer. ¿Somos concientes de toda la gratitud que no somos capaces de expresar o reconocer? Para un momento y reflexiona. Haz una lista de todo lo que das por supuesto que ha de estar ahí, para ti. Medita y date cuenta de quien hay detrás. Agradece todo lo que los demás, perfectos desconocidos, hacen para que tu vida sea más fácil, agradable, tranquila, sencilla…
Necesitamos despertar y conectar con el agradecimiento. Hace falta educar en el agradecimiento. La gratitud nos permite establecer vínculos sanos y poderosos entre todos nosotros. Podemos diagnosticar la salud o enfermedad psicológica y emocional de una persona, de una pareja, de una familia, de una empresa o de una sociedad por el caudal de reconocimiento y gratitud que circula por sus venas.
¿Qué sientes cuando aprovechas el trabajo de otros? ¿Qué piensas? ¿Qué haces?
La felicidad pasa por el agradecimiento. La gratitud es lo opuesto al resentimiento.
Agradecer de verdad las cosas, además de ser un acto de justicia o precisamente por eso, aumenta la paz interior, nos aporta dicha y serenidad. Agradecer es recordar.
“Nadie da gracias al cauce seco del río por su pasado” 
R. Tagore
No todos los agradecimientos tienen el mismo valor, ni colman de la misma manera a quien los da o a quien los recibe. Hay agradecimientos que surgen de la costumbre y otros que nacen del alma. Unos que son automáticos y otros que son genuinos. Algunos surgen del amor y otros de la alegría. Una mirada, una palabra, un gesto, un detalle pueden ser muestras de nuestro agradecimiento. ¿Qué pasaría si conectaras con el agradecimiento, con aquella parte de ti capaz de reconocer el valor que otros aportan a tu vida?
Escribir una carta de agradecimiento es tan reparador para la persona que la escribe como para la persona que la recibe. Te invito a vivir la experiencia reparadora de escribir una carta de agradecimiento a aquellas personas que te han ayudado a ser quien eres.
En demasiadas ocasiones, cuando somos plenamente conscientes de nuestros sentimientos de gratitud, quizás llegamos tarde, y esa persona ya no está con nosotros. Aun así, a pesar de que no pueda llegarle a la persona, darnos el permiso y la oportunidad para escribirla es tremendamente sanador y provoca beneficios muy positivos. La gratitud serena el proceso de duelo.
Todos y todas hemos tenido personas que han marcado nuestra vida y que nos han ayudado a ser las personas que somos ahora. Unas porque fueron ejemplos inspiradores y nos permitieron conectar con mejor de nosotras mismas y otras porque fueron nuestros maestros de vida y nos permitieron reconocer nuestras debilidades.
¿Quién fue la persona que creyó en ti y te animó?
¿Quién te mostró el camino para lograr tus sueños?
Ahora, quizás es el momento de redactar esa carta de agradecimiento que hace tiempo quieres escribir. Tómate el tiempo que necesites para identificar a las personas que han marcado tu vida de manera positiva y gracias a las cuales eres quien eres: pareja, padres, hijos, hermanos, familiares, profesores, amigos, exparejas, compañeros de trabajo, jefes, conocidos, vecinos… Eres una persona afortunada por tener a alguien que hizo algo por ti. Como canta Joan Manuel Serrat en su célebre canción Bienaventurados: “Bienaventurados los que contrajeron deudas porque alguna vez alguien hizo algo por ellos”.
Hay también un agradecimiento con el que conectamos cuando tomamos consciencia de lo afortunados que somos por estar vivos, por todos los privilegios y oportunidades que tenemos, por el bienestar y felicidad de las que podemos gozar. Damos por sentado que saldrá agua transparente y potable cada vez que abramos el grifo. Es un buen ejercicio recapacitar y valorar todos aquellos privilegios que poseemos y a los que estamos acostumbrados. Apreciar y agradecer es una elección. ¿Dónde focalizas tu atención, en lo que eres, haces y tienes o en quién no eres o has perdido? Somos responsables de nuestra elección. Podemos sentir gratitud si así lo elegimos. Los obstáculos las contrariedades y frustraciones que la vida nos depara nos ofrecen la oportunidad de recordar y apreciar todas aquellas ventajas y privilegios a los que estamos acostumbrados.
Quizás es el amor, la oportunidad de amar y ser amados el mayor de nuestros privilegios. ¿Acostumbras a dar las gracias por el amor que recibes? ¿Por poder amar a alguien?
Hay un ejercicio que realizo desde hace muchos años y que también me gusta compartir con otras personas, ya sean clientes, pacientes o alumnos. Una práctica sencilla y poderosa que está al alcance de todos nosotros. Cada mañana, escribo en mi libreta de bitácora, 3 agradecimientos del día: a personas cercanas, a personas que no conozco que hacen mi vida más fácil, a lo que me rodea, al día que hace, a los errores que ayer cometí, a la persona que señaló mi equivocación, a mis colaboradores, a mis alumnos, a mis pacientes o clientes, por lo que me aportan, por lo que me hacen sentir o simplemente por ser y estar ahí. Hay días que son tantas las cosas por agradecer… soy INFINITAMENTE AFORTUNADO 

Juan Barberá
bibliografia : leyendo y leyendo en el mágico mundo de las redes sociales

sábado, 4 de marzo de 2017

EL TIEMPO, NO SE DETIENE ,..quizás DESPUÉS , no exista

La vida es una tarea que nos trajimos para hacer en casa.

      Cuando uno mira... ya son las seis de la tarde; cuando uno mira... ya es viernes; cuando uno mira... ya se termino el mes,  cuando uno mira... ya se terminó el año; cuando uno mira... ¡ya se pasaron 50 o 60 años!

      Cuando uno mira... ya no sabemos más por donde andan nuestros amigos.

      Cuando uno mira... perdimos al amor de nuestra vida y ahora, es tarde ya para volver atrás.



  No dejes de hacer algo que te gusta por falta de tiempo. No dejes de tener alguien a tu lado, porque tus hijos pronto no serán tuyos, y tendrás que hacer algo con ése tiempo que resta,en donde lo único que vamos a extrañar será el espacio que sólo se puede disfrutar con los amigos de siempre. Ese tiempo que, lamentablemente, no vuelve jamás..."

Es preciso eliminar "El DESPUES"....

*Después*
te llamo. 
*Después* 
lo hago. 
*Después* 
lo digo.
*Después*
yo cambio. 
Dejamos todo para *Después*,
como si el *Después* 
fuese lo mejor....

Por qué no entendemos que...
*Después* 
el café se enfría,
*Después*
la prioridad cambia, 
*Después*
el encanto se pierde, 
*Después*
temprano se convierte en tarde, 
*Después*
la añoranza pasa,
*Después*
las cosas cambian,
*Después*
los hijos crecen,
*Después* 
la gente envejece,
*Después* 
el día es noche,
*Después* 
la vida se acaba.

No dejes nada para *Después*, porque en la espera del *Después*, tú puedes perder los mejores momentos, 
las mejores experiencias, los mejores amigos, los mayores amores. 

Acuérdate que el *Después* puede ser tarde. 
*El día es hoy.*
*YA NO ESTAMOS EN EDAD DE POSPONER NADA.*

Ojala tengas tiempo para leer y luego compartir este mensaje.... o sino déjalo para *Después*

Juan Barberá

viernes, 3 de marzo de 2017

A veces solo una gota, puede vencer la sequía CARPEDIEM

Carpe Diem  es un tópico que en la vida diaria se utiliza bastante, significa  vivir el presente, aprovechar cada instante de tu vida y por supuesto vive tu vida y de forma que quieras.
Muchos cantantes se inspiran en este tópico para expresar como se sienten y  para las personas que la escuchan sientan  lo mismo de sus vidas. En este caso he escogido la canción "Vivir mi vida" del cantante 





Marc Anthony. En la canción el cantante nos habla de porque pensar en las penas si se pueden olvidar, mejor pensar en el momento que estas disfrutando y lo bueno de la vida, ya que  por esta siempre sufrirás, por eso el propio cantante nos dice que que mejor que reír, o que darle una sonrisa a la vida, y que mejor que vivas tu vivas tu momento.

En esta canción se puede ver claramente el tópico literario y  como he dicho, lo importante es vivir el presente y gozar de la vida ya que por desgracia la vida pasa rápido y los buenos momentos cuando te quieres dar cuenta se han ido.
Para que tengáis mas claro el tópico, os dejo algunas estrofas de la canción que mas significado tienen.

Voy a reír, voy a bailar Vivir mi vida lalalalá Voy a reír, voy a gozar Vivir mi vida lalalalá A veces llega la lluvia Para limpiar las heridas A veces solo una gota Puede vencer la sequía Y para qué llorar, pa' qué Si duele una pena, se olvida Y para qué sufrir, pa' qué Si así es la vida, hay que vivirla Voy a reír, voy a bailar Vivir mi vida lalalalá Voy a reír, voy a gozar Vivir mi vida lalalalá Voy ha vivir el momento Para entender el destino Voy a escuchar en silencio Para encontrar el camino Y para qué llorar, pa' qué Si duele una pena, se olvida Y para qué sufrír, pa' qué Si duele una pena, se olvida 

A veces solo una gota, puede vencer la sequía CARPEDIEM
Juan Barberá , SOLO SE VIVE UNA VEZ

jueves, 2 de marzo de 2017

Nacer es un regalo , y VIVIR es "abrirlo" ...a cualquier edad 88

... por "Anxo Pérez"

Hay jóvenes ancianos y ancianos jóvenes. Y hoy quiero hablar de uno de estos últimos: Agustín Laguía Luengo. Con más de 8 décadas a sus espaldas, era todo un ejemplo de energía y entusiasmo por la vida. Hace unos días me ha llegado la triste noticia de su fallecimiento. Con estas líneas me gustaría hacerle un último homenaje.
Agustín fue todo un ejemplo de humanidad. Después de leer mi libro “Los 88 Peldaños del Éxito” con 84 años, decidió comprar nada menos que 28 ejemplares para regalarlos entre sus familiares y amigos. Además, me pintó un magnífico cuadro. Hoy esta pintura sigue colgada en mi despacho.
Al saber de su historia, decidí conocer personalmente a este gran ejemplo de vitalidad. Fue una experiencia muy bonita acercarme a su casa y mantener una amena charla con él. Disfruté muchísimo de su conversación, su empuje y su energía.
La amarga noticia ha sido todo un mazazo para mí y para todo el Equipo de 8Belts. Quiero dar desde aquí mi más sentido pésame a toda la familia de Agustín. Siempre recordaremos su fuerza y sus ganas de comerse el mundo.
Para mí Agustín ha sido todo un ejemplo para los que aún nos queda tanto por delante. Aprovechó su vida hasta el último momento. Creía firmemente que “Nacer es un regalo y vivir es abrirlo”.

Hasta siempre, Agustín.

Los 88 peldaños del éxito


Usamos el 1% de nuestro cerebro. Accede al 99% restante.

«He redactado estas páginas con una predicción en mente sobre el efecto que este libro tendrá en ti. Mi predicción es que muchos te resultarán simplemente interesantes, algunos impactantes y unos pocos de los Peldaños revolucionarán tu forma de ver la vida. De los tres grupos, el que más me interesa es el tercero. Es el grupo de los Peldaños de Oro. Aquél con un impacto láser en tu día a día.
Sobre él me gustaría pedirte un favor: hagas lo que hagas, hazlo tuyo. Subráyalo, recórtalo, sácale una foto o escríbelo con pintalabios en el espejo donde te laves los dientes a diario, pero no dejes que caiga en el desaprovechamiento. Si tiene el poder de revolucionar tu vida, permite que lo haga. Si has visto valor en él, es porque tiene una magia que lleva tu nombre y esa magia desea ser aprovechada. Ese exclusivo grupo de Peldaños con el poder de agitar tu forma de pensar es algo que sólo una persona en este mundo puede definir: TÚ. El grupo de los Peldaños de Oro que tú identificarás al leer el libro es tu escultura. Y tú, su único escultor.»
Te invito a leer el primer capítulo del “Los 88 peldaños del éxito” y a que entres en mi blog, donde podrás seguir un poco más acerca de los #88peldaños, así como una selección especial de las máximas que son más especiales para mí. 

Gracias Anxo
Fdo Juan Barberá

miércoles, 1 de marzo de 2017

Quizás,ser egoísta,solo signifique querernos un poco.

Vivir para los demás sin dejar de pensar en uno mismo 


Si quisiéramos contabilizar los pensamientos que pasan por nuestra cabeza a lo largo de un día, sería complicado. Bien, resulta lógico pensar que entre 70.000 pensamientos diarios, la mayor proporción, la parte ganadora se la llevarán nuestras necesidades.

Nuestras propias alegrías, nuestros propios gustos, nuestros propios problemas - CIRCUNSTANCIAS  (no los olvidemos), en definitiva, pensaremos más en nosotros que en cualquier otra cosa. Resulta lógico pensarlo, al menos.
Después, posiblemente una importante parcela de pensamientos se dirige hacia nuestros seres queridos. Pareja, familia, hijos, amigos. Tareas pendientes para con ellos, conflictos y rumiaciones exclusivos para cada persona.
Y por supuesto, aún nos quedará “una pequeña parcelita” para pensar temas inservibles, mundanos y cotidianos como: “Qué mal le queda el pelo a esa” o “me está poniendo nervioso el dichoso programa de televisión, cámbialo de una vez”. Cosas cotidianas…

Cuando dedicamos más tiempo a los demás que a nosotros mismos

Se ha comprobado que el tiempo que nuestra mente le dedica al resto del mundo, a veces resulta ser demasiado en relación al tiempo que nosotros podríamos necesitar.
Digamos que a veces, nuestro cerebro, nuestra mente o nuestra voluntad misma se sorprenden sin espacio, siendo éste ocupado por cosas que nos son ajenas y que incluso pueden escapar a nuestro control.
“¿Le habrá sentado mal eso que dije?”, “Es mi culpa, tendría que haber actuado de otro modo”, o la mejor: “es que soy un egoísta, para una vez que me pide ayuda…”.
Frases del todo negativas que nos hacen sentir mal al hacernos “ver” que hemos sido malos, o al menos no lo suficientemente buenos para con otra persona. Pensamientos no dedicados a nosotros mismos, en nuestra defensa, sino a los demás.
Es increíble la capacidad que tenemos los seres humanos para enunciar en nuestra mente frases como las mencionadas, las cuales tienen sus repercusiones a nivel emocional. 
Podría pensarse que de la misma forma, son del todo inevitables. Hay millones de argumentos que validan que nos sintamos así. Pero, ¿cuántos hay que nos defiendan?

Los mensajes educativos de nuestra infancia

La realidad es que a lo largo de nuestra vida estamos expuestos continuamente a mensajes educativos del estilo: “hay que compartir” o “haz el bien a los demás” o “haz todo lo posible para que los demás sean felices”…
Se tratan de mensajes educativos porque somos alimentados de estos mensajes durante la infancia. Parece ser que de pequeños necesitamos este tipo de mensajes para crear nuestros propios valores más adelante. Pero realmente tienen varias limitaciones para la persona adulta:
-En primer lugar, se tratan de órdenes. No son simples frases: Sé, hay que… No son sugerencias. Por lo tanto, es como si nos obligaran a ser de una determinada manera.
Educa a tu hijo con sugerencias”, podrá pensar alguno. Ya no somos niños. Podemos modificar, reflexionar sobre esas órdenes. Debatirlas.
¿Quién decide si hacer el “bien” o no, si no somos nosotros? ¿Quién decide si compartir o no nuestros recursos, sino nosotros?
-En segundo lugar, son ordenes dicotómicas. Es decir, “hay que compartir” (porque si no, no serás bueno). “Haz el bien a los demás” (o tampoco serás bueno, serás malo) y “haz todo lo posible por que los demás sean felices” (o serás un egoísta).
No dan espacio a ser “un poco egoísta”. Todo o nada. Bueno o malo. Quizás la pregunta sea ¿es que no hay grises?
-Y por último, la subjetividad. Nadie ha escrito nunca qué significa exactamente ser “bueno”, “egoísta” o “altruista”
¿Dónde está escrita regla para que nos podamos considerar egoístas? ¿Cuántas veces tenemos que mirar por nosotros y no por el resto? ¿Es malo serlo?
Los romanos usaban la palabra egoísmo para expresar la “práctica del yo”.

Piensa en ti, sé tu prioridad

Al fin y al cabo, cada uno tiene su propia versión de los términos, y todos intentamos vernos de manera que nosotros seamos los buenos.
Racionalizamos, argumentamos, o bien asumimos el papel de malos, y nos castigamos, esperando a cumplir penitencia por aquel enorme mal que hemos cometido. Y es lógico. Al fin y al cabo, somos nosotros los protagonistas de nuestras historias.
De vez en cuando, nos vemos atrapados sin quererlo en una lógica que no hace más que dañarnos. Y nos vemos regalando tiempo, recursos y fuerzas a personas que parecen no tener otro fin en la vida que machacarnos.
Y no podemos parar. Tememos las consecuencias negativas. Nos aterroriza alejarnos del supuesto camino que nos han marcado.
Reflexionar y racionalizar estos pensamientos; estos mensajes, con sosiego y calma puede ser el ejercicio que nuestra condición humana más agradezca.
Ese pequeño espacio de tiempo en el que tras reflexionar caemos en la cuenta “Eh, quizás no sea tan malo. Quizás necesite el tiempo para mí. Quizás no quiera compartir con nadie ahora. Quizás deba ser egoísta.”
Quizás, el ser egoísta esté justificado. Quizás, ser egoísta, solo signifique querernos un poco.

basta ya de hipocresias
#sinfiltros se vive mucho mejor
Juan Barberá

martes, 28 de febrero de 2017

PIENSA "es determinante para la AUTOESTIMA" elige ser FELIZ

quiero que entiendas el poder que tiene tus pensamientos sobre tu vida.

Los pens
amientos no se pueden ver, lo que se ve, es la consecuencia de lo hicimos seguidos por nuestros pensamientos.

Todo lo que piensas lo obtendrás sea bueno o malo y las consecuencias las tendrás que asumir, porque tú eres la única PERSONA que dominas tus pensamientos ya sean negativos o positivos.

El pensamiento tiene mucho poder, es algo que muchos no toman en cuenta.
El pensamiento se encuentra en nuestra mente y nadie mas que tú se puede meter en ella.
¿O es que tu madre, tu amiga, tu pareja te puede decir que pensar y puede entrar a tu mente y decidir por ti?

Por supuesto que no.



No creas que tú fuiste enviad@ a este mundo llen@ de pensamientos negativos, no es así,  tú te los creastes, piensa que eres una fábrica de pensamientos así que tú decides que fabricar.

¿Tú crees que las personas que se ven felices, seguras, no han tenido alguna vez pensamientos negativos o no han cometido errores?

Claro que sí, pero la diferencia en ellos es que aprenden de sus errores y le sacan el lado positivo.

Te pongo un par de ejemplos:

Persona con pensamiento negativo:
María en su trabajo cuando tiene pensamiento negativo y comete un error que es lo primero piensa, soy una inútil, no sirvo para nada, me han puesto en este trabajo porque me quieren perjudicar es que no le caigo bien al jefe, mis compañeros me odian, nunca más lo volveré a intentar, total si me va salir mal de nuevo.
Persona con pensamiento positivo.
Teresa cuando comete un error lo primero que piensa, ¿En qué me habré equivocado? Ahora mismo voy a volver intentarlo, voy a informarme más para hacerlo bien, sé que mi jefe me ha puesto este reto porque cree que soy capaz y sé que lo soy.

Son situaciones iguales para las 2 personas, la diferencia está en los pensamientos.

La persona con pensamiento positivo:
– Lo primero y más importante asume su error y se hace responsable de él.
– Busca que aprender y como solucionarlo.
– No echa la culpa a los demás.
– Se mantiene enfocado en lo que quiere hacer.
– Lo vuelve a intentar.
La persona con pensamiento negativo:
– No asume su error.
– No cree en su capacidad.
– Echa la culpa a los demás.
– No lo vuelve a intentar.

Los pensamientos están siempre en tú mente, son tuyos están a tu orden, tus pensamientos puedes cambiarlos, conservarlos, compartirlos.

Yo, ni nadie, puede entrar en tu mente y decirte que hacer.
Que tal si te pregúntas a ti mism@ ¿Vale la pena sentirte así, infeliz, inútil?
Me imagino que tu respuesta es No.

Entonces toma acción y poco a poco modifica tus pensamientos toma el control de ellos tú lo puedes hacer porque te pertenecen,

Tú eliges ser feliz o no.

Cuando hayas modificado y tomado control de tus pensamientos, tu sentimiento hacia la vida será completamente diferente y podrás vencer tu baja autoestima y ser libre y feliz te lo mereces.

bibliografia : internet

Gracias por leerME
Juan Barberá

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