sábado, 6 de mayo de 2017

Mamá

el adiós más doloroso de nuestra vida cuando Dios la llama al cielo…

"Mamá" es la primera palabra que articulamos en nuestra niñez, casi sin ser conscientes que es a esa persona a la que siempre recurriremos en busca de consuelo, de un abrazo, de una palabra de aliento…

Porque ser mamá es mucho más:
Es una mano fuerte que sostiene ante el primer paso dado temblando ante la vida; es un uniforme radiante para ir impecables a la escuela; es una sonrisa de orgullo ante un diploma recibido; es un pañuelo que seca las lágrimas ante algún fracaso; es la complicidad personificada ante esa figura dura que representa nuestro papá; es la compañía en los momentos duros; es el consejo ante un problema que nos aprieta el corazón; es la mejor abogada defensora de nuestras ilusiones y es también el adiós más doloroso de nuestra vida cuando Dios la llama al cielo…
Decir mamá es resumirlo en un nombre que guardaremos INFINITAMENTE con nosotros, en la ternura, en el sacrificio, en nuestra vida

Decir mamá es dejar que nuestra MENTE vuele hacia recuerdos añorados, es la tibieza, la sinceridad y la bondad resumidas en esas manos curtidas del trabajo de la casa… Decir mamá es decir amor…

8/08/2001
C.G.B

viernes, 5 de mayo de 2017

¿Por qué compartimos tanta información en las redes sociales?

Todos tenemos un GRAN HERMANO dentro
"¡quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza!

La sobreexposición en las redes revela la poca importancia que se le da a la privacidad

Las redes sociales no sólo han revolucionado la manera en que nos comunicamos, sino que además han facilitado el acceso a información personal. Muchos usuarios desconocen las políticas de privacidad de los servicios y la manera de configurar su exposición pública en la red. Los españoles somos especialmente abiertos en estos medios, comparado con el resto de los europeos. Un estudio realizado por la empresa secure.me indica que el 52% de los hombres y el 33% de las mujeres de nuestro país tienen un perfil público en Facebook, haciéndonos particularmente vulnerables al robo de identidad y datos personales. 

EFECTOS DE LAS REDES SOCIALES

Las investigaciones conducidas por la Universidad de Harvard indican que al compartir información el cerebro activa la región que controla las recompensas neuroquímicas, y su efecto es mayor cuando revelamos información relacionada a nuestros intereses: películas interesantes, canciones favoritas, pensamientos…Estos resultados, indica el científico social Sherry Turkle, sugieren una pérdida del sentido de compartimentación, es decir la capacidad de separar el ámbito personal del público.

Este fenómeno de sobreexposición en las redes, sostiene la socióloga Elizabeth Bernstein (Wall Street Journal), no sólo se relaciona con el estilo de vida moderno, sino que además revela la poca importancia que se le da a la privacidad. Asimismo, muchos individuos controlan su ansiedad revelando información personal y sentimientos en los medios sociales. 

Nuestro cerebro posee un mecanismo de autorregulación que se acciona para intentar impresionar al otro e intentar aparentar interesantes y atractivos. De este modo, al centrar nuestra atención en intentar atraer al otro, el cerebro deja de prestar atención a la información que revelamos, y perdemos la capacidad de filtrar nuestros pensamientos.


UNA PERSONALIDAD ALTERNA EN LA RED


Según el presidente de Marketing de la Universidad de York, Russell W. Belk, quién realizó una investigación para descubrir por qué las personas reservadas en la vida real suelen ser extremadamente abiertas en Internet. 

Sus descubrimientos indican que las redes sociales crean una imagen ilusoria y compleja de quienes somos, separándose de la realidad. Internet brinda la posibilidad de elaborar una personalidad alterna diferente.

Desinhibe puesto que la comunicación es virtual, no presencial. Al compartir en la red no puedes percibir la reacción del otro, a diferencia de lo ocurre en persona. Si bien eres una persona más que comparte en una amplia red, existe la posibilidad de que miles puedan leer lo que escribes.

Esta nueva construcción de personalidad puede ser totalmente distinta a quienes somos en la realidad. Si bien puede resultar terapéutico para alejarse de los problemas cotidianos e introducirse en un universo diferente, también puede implicar una necesidad subyacente de hacerse notar.

jueves, 4 de mayo de 2017

¿YA NO ME NECESITAS? ...yo a ti tampoco


El mejor momento siempre es ahora porque no tiene sentido posponer cosas que son buenas para ti y que te ayudan a crecer como persona.

Aprender a darte valor a ti mismo es una actitud de inteligencia emocional que puedes emprender cualquier día de tu vida. Sin embargo, el mejor momento siempre es ahora porque no tiene sentido posponer cosas que son buenas para ti y que te ayudan a crecer como persona. ¿Cómo valorarte más a ti mismo?


Desde que nacemos, necesitamos valoración. Los padres amorosos ofrecen a sus hijos una valoración consistente, validando sus sentimientos, sus percepciones, sus dones y talentos, su particular forma de inteligencia, sus intereses, su amabilidad, consideración y cariño, y su intuición. Si recibiste este tipo de validación por parte de tus padres eres muy afortunado.

Si tus padres también validaban sus propios sentimientos, percepciones, etc., entonces eres extremadamente afortunado, ya que como ellos te lo modelaron seguramente aprendiste a hacer esto para ti mismo.


Sin embargo, si tus padres no te valoraron a ti o a ellos mismos, entonces lo más seguro es que no solamente no sepas hacer esto para ti mismo, sino que ni siquiera sabes que es tu responsabilidad hacer esto por ti mismo.

Para valorarte a ti mismo, necesitas empezar a darte cuenta de dos cosas:

·       Necesitas empezar a darte cuenta de qué tanto te juzgas a ti mismo en lugar de valorarte a ti mismo.
·       Necesitas darte cuenta de tus sentimientos, tu sabiduría interior, y de tus actos amables y bondadosos hacia los demás, y conscientemente valorarlos.

Juzgarte a ti mismo es lo opuesto a valorarte a ti mismo, y crea mucho dolor interior e inseguridad. El auto-juicio generalmente es una forma de control para hacerte que hagas las cosas “bien” para que así los demás te valoren y te aprueben. Pero más que logres tener éxito en que los demás te aprueben, mientras sigas juzgándote a ti mismo vas a seguir sintiéndote mal con respecto a ti mismo.

Todos los sentimientos son informacionales, haciéndote saber cuándo te estás abandonando a ti mismo con tus auto-juicios y múltiples adicciones, y cuando otros están siendo desconsiderados contigo y están desconectados de ti. Conforme aprendes a atender a tus sentimientos y a valorar la información que te están dando, vas a empezar a sentir una sensación más profunda de auto-valor y auto-estima. Conforme aprendas a confiar en tu sabiduría interior en lugar de hacer a los demás tu autoridad para lo que es bueno o malo para ti, vas a empezar a sentirte más poderoso internamente. Cuando escoges ser amable y bondadoso contigo mismo y con los demás y a valorarte a ti mismo por tu amabilidad y bondad, te vas a encontrar a ti mismo sintiéndote muy feliz contigo mismo.

Piensa en tus sentimientos y en tu sabiduría interior como si fuera un niño real – tu niño interior. Si tuvieras un niño de verdad y quisieras criar a ese niño de forma que se sintiera muy seguro, amado, y valorado, ¿Cómo lo tratarías? ¿Cómo te hubiera gustado ser tratado de niño? Así es como necesitas tratarte a ti mismo – a tu propio niño interior, si te quieres convertir en una persona con la capacidad de  auto-valorase.

Finalmente, necesitas hacer una tercera cosa para 
auto-valorarte:

·       Necesitas tomar acciones amorosas en tu nombre basadas en lo que es amoroso para ti – en qué es en tu bien supremo. Para hacer esto, necesitas estar dedicado a aprender a verte a través de los ojos de tu yo superior en lugar de a través de los ojos de tu yo herido. Necesitas sintonizarte en la sabiduría de tu yo superior para saber cuál es la acción amorosa en torno a ti y en torno a los demás. Tu niño interior no va a saber que es importante para ti si no tomas acciones amorosas en tu nombre: comer bien, dormir lo suficiente, hacer ejercicio, defenderte ante los otros sin culpar, creando un balance entre trabajo y juego, moverte hacia hacer un trabajo que te guste, etc.
Conforme tomes estos pasos vas a descubrir que te sientes mejor y mejor con respecto a ti mismo y que necesitas cada vez menos valoración de los demás.

DEDÍCATE A TI Y PODRÁS DEDICARTE A LOS DEMAS
Fdo Juan Barberá

miércoles, 3 de mayo de 2017

Las grandes victorias vienen siempre precedidas de infinidad de derrotas.


Estoy muy muy en disconformidad con la frase que dice “una retirada a tiempo es una victoria”. A pesar de haberla usado cantidad de veces, sin duda he notado un cambio en mi vida desde que me di cuenta de cuan gran mentira era. Sin duda ninguna, una retirada a tiempo es siempre una derrota.
Una clave para el crecimiento y la mejora continua en nuestra persona pasa por conocer en qué, cuándo, dónde y porqué hemos fallado. Aceptar la retirada como una victoria no es más que tratar de olvidarte de la derrota que acabas de sufrir. Tratas de restarle importancia y la minimizas porque acabas de intentar algo y no lo has conseguido, y así tu ego se ve menos dañado.
Sin embargo, te recomiendo que dejes que maltraten tu ego. No le pongas caparazón. Aprender de esas heridas te hará grande, pues una derrota es siempre una oportunidad de ser mejor. Las grandes victorias vienen siempre precedidas de infinidad de derrotas.
Por lo tanto:
Hazlo, o no lo hagas; pero no lo intentes. Si asumes que con tan solo intentar algo es suficiente estás equivocado. Hazlo con convicción, cuando te sientas preparado. Y si fracasas, no busques excusas, ni trates de olvidarte de la derrota. Tan solo acéptalo como parte del aprendizaje.
Y si tras varios intentos tiras la toalla y piensas que es imposible, te equivocas. Tan solo no lo deseabas lo suficiente. Y será otra derrota de la que aprender.

martes, 2 de mayo de 2017

Como hacerse RESPETAR


¿Qué significa ser respetado?

Todas las personas merecemos ser respetadas y reconocidas como tal.
El respeto, podemos definirlo, de una forma sencilla, como el reconocimiento de uno mismo como entidad única y considerado como un igual.
Pero cuando hablo de hacerse respetar, nos estamos refiriendo a que queremos que las personas con las que nos relacionamos nos reconozcan como iguales, nos valoren como iguales y acepten nuestras visiones y opiniones del mundo (digo acepten, que no quiere decir que las compartan).

Factores importantes para ser respetado

Cuando hablamos de hacerse respetar, lo primero que viene a mi cabeza son tres ideas: Autoestima, asertividad y autenticidad.

AUTOESTIMA:

Para ser respetado, la primera persona que tiene que respetarte es tu mismo.
La autoestima, el cómo nos vemos y valoramos a nosotros mismos, es la primera pista que damos a las personas de nuestro entorno para saber si somos alguien merecedor de ser respetado.
En general, no nos gustan las personas con poca autoestima y tendemos (sin darnos cuenta en muchas ocasiones) a tratarlas peor de lo que se merecen.
Las personas con autoestima baja tienden a ser inseguras y las personas poco seguras son menos respetadas.

ASERTIVIDAD

La asertividad es la capacidad de hacer valer tus derechos y opiniones sin ofender al resto. Un buen ejemplo de asertividad es ser capaz de decir No cuando alguien te pide un favor, sin ofender, pero si ceder en tu no.
Si eres una persona poco asertiva, sino sabes defender tus derechos y opiniones, las personas de tu entorno irán perdiéndote el respeto.

AUTENTICIDAD

Vivimos en un mundo tan incomprensible, que todos y cada uno de nosotros queremos ser normales, igual que los demás, y a la vez queremos ser únicos y originales.
Necesitamos sentirnos similares y aceptados con nuestro grupo de iguales, pero a la vez queremos ser genuinos e irrepetibles.
Y en el fondo, da absolutamente igual si eres la persona más normal o la más atípica de este mundo. La única forma de hacerse respetar por tu entorno es ser tú mismo.
Puedes aprender a modelar y cambiar las cosas de ti mismo que no te gusten, pero no puedes ser feliz y respetado tratando de ser quien no eres (quizás funcione a corto plazo, pero largo plazo, conforme descubran tu falta de autenticidad, te irá, perdiendo el respeto y el afecto).

Hacerse respetar no es dar miedo

A menudo nos encontramos con personas que confunden el respeto con el miedo.
Cuando temes alguien, no le respetas, sino que (perdón por la repetición), simplemente le temes.
Y es verdad que el miedo puede parecer respeto en muchas ocasiones.
Pero el miedo genera frustración, odio y venganza y, te aseguro, que todo eso no tiene nada que ver con el respeto.
Cuando “respetas” a alguien porque le tienes miedo, al fin y al cabo lo “respetas” por la capacidad que tiene de hacerte daño y cuando pierde esa capacidad, pierde todo “el respeto”
Hay personas a las que les gusta dar miedo y disfrutan de ello, pero excepto de seas un poco psicópata y disfrutes con el sufrimiento ajeno, dar miedo para hacer valer tus opiniones no te ayudará a ser feliz
También es buena idea aprender de personas respetables (observa a personas respetadas (que no temidas) y trata de aprender que comportamientos hacen, como hablan, cómo reaccionan ante el resto de personas, …)
Si sientes que no eres respetado, y quieres aprender a serlo, siento decirte que no te va a ser suficiente con leer un post. Tendrás que analizar qué factores y causas externas a ti están influyendo y que factores tuyos están provocando esta situación.
Después de realizar este análisis tendrás que empezar a aplicar los cambios necesarios.
Puedes necesitar ayuda (por ejemplo, trabajar con u psicólogo para mejorar la autoestima o aprender a ser asertivo) o aprender a través de la lectura técnicas asertivas.
Y tendrás que esforzarte, entrenar duro y practicar mucho tu nueva forma de actuar para conseguir hacerte respetar.
,,,,,,y para terminar , RECUERDA :
Nada que merece la pena se consigue sin esfuerzo. Pero por otro lado cuando nos esforzamos por conseguir un reto, y lo logramos, la satisfacción es doble.

Fdo
Juan Barberá


lunes, 1 de mayo de 2017

Tener capacidad de confiar es una parte relevante en la vida

Tener capacidad de confiar es una parte relevante en la vida, y no sólo en los demás, si no en uno mismo, pero para algunas personas confiar en los demás les resulta un reto, especialmente cuando se conoce a una nueva persona, ya que surge una crisis de confianza, que es cuando surge un miedo a confiar en los demás, pero eso quiere decir que al mismo tiempo, existe un problema de confianza en uno mismo.


CÓMO APRENDER A CONFIAR NUEVAMENTE


– Ante todo, reconoce la necesidad de confiar de nuevo, ya que algunas personas se engañan al creer que no necesitan tener relaciones estrechas en su vida, y eso no es cierto, los seres humanos se necesitan mutuamente y requieren socializarse, ya que de otra forma, su vida estará vacía.
 Muévete en ambientes donde veas confianza entre las personas, siempre hay alguien en quien puedas confiar; sólo necesitas encontrar la persona adecuada.
– Hay que entender que una persona no tiene que satisfacer todas tus necesidades, lo que importa es que todas tus necesidades sean satisfechas, y lo puedes lograr confiando en distintas personas con diferentes necesidades.

– Busca personas dignas de confianza, que traten bien a sus semejantes; si es aficionada a contar los detalles íntimos de la vida de otras personas, es probable que traicione también tu confianza, pero si no habla mal de otras personas, es poco probable que hable mal de ti a los demás.
– Encuentra personas, fomentando la confianza con lentitud; comparte pequeñas confidencias y espera a ver qué pasa; si habla de ellas a los demás, no confíes en él, pero si la persona demuestra que es fiel en las cosas pequeñas, puedes sentirte seguro de confiar en él.
 Aprende a confiar en ti mismo, ya que en muchas ocasiones el miedo a confiar en otra persona se debe al miedo a uno mismo, a no ser capaz de manejar una traición.
– Ten paciencia, ya que después de haber sido traicionado, puede ser un reto, aprender a confiar de nuevo. Dáte el tiempo y el espacio que necesitas.

CÓMO CONFIAR EN UNO MISMO

– Realiza actividades de las que realmente disfrutes.
– Mira tus errores como regalos, ya que las experiencias de aprendizaje valiosas, son lecciones que has de guardar, y te valdrán en situaciones similares.
– Aprende de los errores, para trabajar de manera constructiva a través de tu mala conducta y entiende por qué actuaste como lo hicistes.
– Pon en uso la práctica del auto-perdón, tantas veces como sea necesario para dejar de lado tus errores. Me perdono por…..
– Celebra tus logros, no te reproches tu pasado, ten presente las grandes cosas que has hecho, incluso escribe un diario donde queden plasmadas.
– Sigue tu intuición, aunque esto puede ser difícil si te han enseñado a racionalizar cada decisión.
– Prueba cosas nuevas. No es necesario que asumas riesgos para demostrar que confías en ti mismo, pero puedes realizar actividades que te enseñan cosas sobre ti mismo.

domingo, 30 de abril de 2017

Cómo combatir el agotamiento emocional


El agotamiento emocional es una respuesta al estrés, un mecanismo de defensa extremo que nuestra mente pone en marcha cuando no puede asimilar las situaciones que está viviendo.
Un contexto de estrés laboral, personal o emocional es suficiente para desencadenar una respuesta de agotamiento emocional.
Este comparte algunos puntos con un trastorno depresivo, como los sentimientos de falta de motivación, apatía, tristeza, desánimo, baja autoestima y profunda desvalorización, pero se diferencia en que sus síntomas son evidentes a nivel físico.
El agotamiento emocional se traduce en un profundo cansancio que actúa como freno para la acción.
Esta es una forma que tiene nuestro cuerpo y nuestra mente de hacernos parar. Cuando conscientemente no somos capaces de tomar una decisión porque la duda o el miedo nos paralizan y la situación es ya insostenible, nuestro inconsciente toma las riendas.
Dentro de nosotros reside un fuerte instinto de autoprotección que se pone en marcha para protegernos de lo que nos daña.
Así, ante una situación que ya no podemos tolerar y que no somos capaces de afrontar para solucionarla, nuestro cuerpo y nuestra mente más profunda se alían para obligarnos a decidir.
Nos ponen en una tesitura en la que tendremos que decantarnos por nuestro bienestar y supervivencia.
Es entonces cuando se hace presente el agotamiento emocional, a modo de freno que nos obliga a parar, a pensar, a replantearnos nuestro presente y a decidir nuestro futuro.
Es importante comprender este punto, ya que una cura de descanso no es suficiente para terminar con el agotamiento emocional. Puede constituir un alivio momentáneo, pero no la solución definitiva.

Soluciones al agotamiento

Para combatir el agotamiento emocional es necesario encontrar las causas que nos han llevado a tal situación.
Un trabajo que no nos gusta, unas relaciones personales en las que no nos sentimos libres para comportarnos tal como somos o una gran cantidad de tensión acumulada a lo largo del tiempo pueden ser los detonantes de la situación en la que nos encontramos.
Localizar la causa y ponerle remedio es el único modo de superar un episodio de agotamiento emocional. Lo demás serán meros parches que, en todo caso, retrasarán la aparición de nuevos episodios.
Si el agotamiento emocional es muy agudo, una buena idea es acudir a un profesional.
Un psicólogo puede ayudarte a manejar todas esas emociones que te han dejado fuera de combate. Trabajarlas y hablarlas ayuda a ponerlas en el lugar que les corresponde y te permite pensar con claridad y lucidez para que puedas decidir lo que de verdad quieres hacer con tu vida.
Si estás comenzando a notar los síntomas de agotamiento emocional, no permitas que vayan a más. Tómate un descanso y pregúntate si estás donde quieres estar y si haces lo que de verdad quieres hacer.
Si tu trabajo o tus relaciones no te satisfacen, es momento de cambiar. Los cambios asustan pero, si lo piensas, es mucho más terrible auto condenarse a la infelicidad de manera consciente que luchar por algo mejor.
Todas las personas merecemos ser felices. El agotamiento emocional es una luz roja en nuestras vidas que nos indica que no vamos por el camino correcto, un semáforo que nos obliga a frenar en seco y que nos permite modificar el rumbo para llegar donde deseamos.
Más allá de una dura experiencia, puede convertirse en el impulso que necesitamos para decidirnos a hacer realidad nuestros sueños.
no todos vivimos las mismas experiencias 
J.B

viernes, 28 de abril de 2017

algúnas de las ESTUPIDECES que hacemos en las RRSS


Aunque en casi todas las redes sociales puedes hacer lo que quieras, hay cosas que definitivamente no debes publicar. ¡Descubre cuáles son!


Sin duda, nuestras redes sociales son muy importantes. A través de ellas podemos seguir en contacto con personas que hace tiempo no vemos, también compartimos con los demás nuestras experiencias y pensamientos. Desde viajes y fiestas hasta logros profesionales, reflexiones y nuestra situación sentimental.
Pero no todo es tan perfecto y maravilloso como parece en las redes sociales. Si no tienes cuidado, tus publicaciones pueden llegar a hacerte pasar un mal momento. Te INFORMO cuáles son los principales errores ( MEJOR DICHO , ESTUPIDECES ) que se cometen en las redes sociales para que no caigas en ellos. ¡Toma nota!
1. Ser poco profesional. Nunca reveles información confidencial de tu trabajo en las redes sociales, tampoco te quejes de tus jefes o de la empresa en la que estás, especialmente si tienes en Facebook a compañeros de tu trabajo, ¡podrías meterte en problemas!
2. Fotos inapropiadas. ¡El error más grande en redes sociales! Desde una/un selfie demasiado atrevida de la que podrías arrepentirte después hasta fotos en estado de ebriedad o en momentos inapropiados como un funeral, debes tener cuidado con las imágenes que muestras en tus perfiles. Antes de publicarlas, pregúntate si podrían tener consecuencias negativas para ti.
3. Ser intolerante. Se vale debatir y compartir en Twitter o Facebook tu opinión sobre temas políticos, religiosos, sexuales o sociales mientras lo hagas con respeto y aceptando las diferencias. Aunque no te parezca lo que publiquen tus contactos sobre ello, responde siempre sin ser ofensivo o agresivo.
4. Publicar algo sin estar seguro. A veces, queremos sacar nuestro lado activista o intelectual en nuestras redes pero terminamos haciendo el ridículo por no haber investigado un poco antes de postearlo. Te sugiero que te asegures que lo que vas a decir es cierto antes de afirmarlo, de lo contrario podrías terminar haciendo EL RIDICULO ( ...y esto es muuuuy habitual )
5. Discutir. Las peleas a través de tweets, comentarios en Facebook o en Instagram es otra de las cosas que no puedes hacer en tus redes sociales, difícilmente llegan a solucionar problemas. Al contrario, suelen complicar más las cosas, generar chismes, rumores o malos entendidos, especialmente si usas insultos y groserías. Te recomiendo resolver este tipo de conflictos de forma personal ¡y menos pública!
6. Mentir. Es fácil pero es arriesgado hacerlo a través de tus redes sociales, ya que en Internet siempre puede quedar evidencia de lo que has publicado. Si alguien descubre tu mentira y quiere hacerlo evidente, ten por seguro que muchos se enterarán.
OTROS DATOS DE INTERÉS ...... 
No publiques material ofensivo: Así que, si eres un gran cómico, antes de publicar tu mensaje piensa si tu comentario es entendible y apropiado para una audiencia mayor a tu grupo de amigos. Incluso comediantes profesionales han pisado en esta mina de vez en cuando. No todo tiene contenido gracioso. Toma tiempo en crear una buena reputación y segundos para derrumbarla.
Cuando tú no respondes. Tú debes interactuar. Recientemente, yo publiqué una pregunta en la página de Facebook de una compañía con respecto a una nueva sucursal. Ya han pasado semanas y todavía no he recibido una respuesta. ¿Cómo puedes aumentar tu audiencia si no cuidas a la audiencia que ya tienes? No tiene sentido no responder a tu público en redes sociales. Participa o quédate atrás.
( ...es decir "TIRAR LA PIEDRA Y ESCONDER LA MANO " )
y ahora, a modo RESUMEN :
Nada de chismes: en algunos casos esto puede constituir hasta un delito.
Evitar las discusiones: las discusiones causan muy mala impresión, incluso pueden conducir al insulto.
No presumas: muchas personas pueden sentirse molestas si abusas del autobombo.
Evitar las trivialidades: algunas cosas resultan muy triviales y pueden aburrir. A nadie le importa saber que cenas cada noche.
Contar que detestas tu trabajo o a tu jefe: esto puede molestar a otros empleados y si es leído por tu jefe puede ocasionar hasta tu despido.
Insistencia en pedir favores: evita pedir continuamente un “Me Gusta” para tu contenido o página. 
( pesssssssssssssssssado )
Publicar fotos de niños: es normal que te sientas orgulloso de tus hijos o sobrinos, pero ten en cuenta que pueden ser vistos por secuestradores y otros individuos incluso peores.
Publicar fotos familiares: antes debes tener en cuenta si estarán de acuerdo todos los que aparecen en ellas.
Publicar actualizaciones insustanciales continuamente: hay quien te cuenta cuando espera en la parada, se sube al autobús, se baja del autobús…
( pesssssssssssssssssado )

Dar “Me Gusta” a tus publicaciones: a parte de que se ve mal es absurdo, si publicas algo es porque te gusta.

Compartir bulos: las redes sociales son muy empleadas para difundir noticias falsas y bulos. Si caes en la trampa, contribuyendo a su difusión, puedes transmitir virus o simplemente quedar en ridículo.

Publicar los juegos a los que estás jugando: aburrirás a mucha gente a la que no le interesan los juegos, además si juegas en horas de trabajo podría enterarse tu jefe o superior.

Hablar de tu economía: por muy bien que te vaya, evita hablar de tus finanzas personales. Los amigos de lo ajeno siempre están al acecho.

Contar lo mal que te va: si insistes en contar que tu vida es un desastre acabarás con la paciencia de muchas personas, ten en cuenta que a pocos les gusta escuchar a alguien que se queja continuamente.

Indicar tu ubicación continuamente: no publiques continuamente tu ubicación, esta información puede ser muy útil para los ladrones y otros desaprensivos.

Señalar que toda la familia se va de vacaciones: trata de publicar lo bien que lo pasasteis una vez de vuelta, si lo haces antes estarás diciendo que la vivienda familiar está vacía.

Publicar selfies poco apropiados: los selfies durante la fiesta de anoche eran muy graciosos pero tal vez hoy no lo sean tanto, piénsalo antes de publicarlos.

Publicar tu número de teléfono o dirección: si no facilitas esta información personal no tendrás que preocuparte de llamadas, correos y visitas indeseadas.

... es decir MUCHA ESTUPIDEZ , una tras otra.

jueves, 27 de abril de 2017

Ser de otro lugar - Emprender en otro lugar


You can also
Home is where the heart is.

...y miro hacia atrás y sé que apretujar nuestra vida en una maleta y mudarnos a otra ciudad fue una de las mejores decisiones que hemos tomado jamás. Porque cuando te marchas, cuando conviertes tu vida en viaje e incertidumbre, creces.
Te enfrentas a nuevos retos, descubres en ti facetas que desconocías, te sorprendes y te dejas sorprender por el mundo. Aprendes y amplías tus perspectivas. Desaprendes y, a base de algún golpe y unas cuantas lecciones, creces en humildad. Evolucionas. Añoras… y creas recuerdos que ya no te abandonarán. Si alguna vez has vivido o viajado durante una temporada lejos de casa, seguro que te sientes identificado con estas 17 CIRCUNSTANCIAS que cambian cuando vives en otra ciudad EN LA QUE HAS CRECIDO .

1. LA ADRENALINA NO TE ABANDONA.

Desde el momento en el que decides marcharte, tu vida se convierte en un vaivén de emociones, de lo inesperado, de aprendizaje e improvisación. Los sentidos nunca duermen, y durante un tiempo destierras la palabra rutina de tu vocabulario para dejar paso a la adrenalina. Nuevos lugares, nuevas costumbres, nuevos retos, nuevas personas… La sensación de comenzar de cero debería asustarte, pero resulta adictiva. 

2. PERO, A LA VUELTA… TODO SIGUE IGUAL.

Así que, cuando vuelves unos días al hogar, te sorprende que todo siga igual. Tu vida ha cambiado a un ritmo frenético, y llegas cargado de vivencias y con unos días de vacaciones por delante. Pero en casa todo transcurre a su ritmo habitual. Los demás siguen haciendo malabarismos con las obligaciones cotidianas, y comprendes… que la vida no se detiene para ti.

3. TE FALTAN, Y TE SOBRAN, LAS PALABRAS.

Cuando te preguntan cómo va todo, te cuesta encontrar palabras adecuadas. Luego, sin embargo, tienes que morderte la lengua porque a mitad de cada conversación te acuerdas de mil y una anécdotas y no quieres parecer pretencioso o agobiar a los demás con batallitas de «tu otro lugar».

4. COMPRENDES QUE LA VALENTÍA ESTÁ SOBREVALORADA.

Muchas personas te dirán que eres valiente, que también querrían marcharse, pero no se atreven. Y tú, aunque también tuviste miedo, sabes mejor que nunca que la valentía constituye, quizás, un 10% de las grandes decisiones. El 90% restante son las ganas. ¿Te apetece? Hazlo. Cuando damos el salto, ya no hay valientes ni cobardes: pase lo que pase, te enfrentas a ello.

5. Y, DE REPENTE, ERES MÁS LIBRE.

Es probable que seas tan libre como antes, pero la sensación de libertad, ahora, es distinta. Si has escapado de la comodidad y has logrado que todo funcione a cientos de kilómetros de tu hogar, sientes que puedes hacer cualquier cosa.

6. DEJAS DE HABLAR UN IDIOMA EN CONCRETO.

Unas veces se te escapa una palabra en otro idioma; otras solo se te ocurre una manera de describir algo… con aquella expresión perfecta que no está en el idioma adecuado. Cuando convives con una lengua, un idioma diferente, aprendes y desaprendes a la vez. Mientras interiorizas referentes culturales e insultos en tu segunda lengua, te sorprendes esforzándote en leer en tu lengua materna para que no se oxide.  """ Como cuando Homer fue a una cata de vinos y se le olvidó cómo conducir. """

7. APRENDES A DESPEDIRTE… Y A DISFRUTAR.

Pronto te das cuenta de que, ahora, muchas cosas y personas son de paso, y el valor de la mayoría de situaciones se relativiza. Perfeccionas el equilibro entre crear lazos ( #infinitamente )  y saber desprenderte de objetos y recuerdos: una lucha perpetua entre nostalgia y pragmatismo.

8. VIVES CON DOS DE TODO.

Con dos tarjetas SIM (una de ellas repleta de teléfonos de todos los rincones del mundo), con dos carnés de la biblioteca, con dos cuentas bancarias, con dos tipos de tarjetas sanitarias, ...... CON DOS DE TODO 

9. ¿NORMAL? ¿QUÉ ES NORMAL?

Vivir en otra ciudad, en otro pais, como viajar, te enseña que «normal» significa social o culturalmente aceptado. Así que, cuando te sumerges en otra cultura y en otra sociedad, tu concepto de normalidad se resquebraja. Aprendes que hay otras formas de hacer las cosas y, al cabo de un tiempo, tú también adoptas aquella costumbre antes impensable. También te conoces mejor a ti mismo, porque descubres cuáles son las cosas en las que de verdad crees y cuáles, en cambio, son aprendidas.

10. TE CONVIERTES EN UN TURISTA EN TU PROPIA CIUDAD.

Aquella atracción turística que tal vez no hubieras visitado en tu ciudad , en tu país, se suma a la lista de lugares que ver en tu nuevo hogar, y pronto te conviertes en un experto en la ciudad. Pero, cuando alguien viene de visita unos días y te pide recomendación, te cuesta escoger unas pocas actividades: si fuera por ti, ¡les recomendarías visitarlo todo!

11. APRENDES A SER PACIENTE Y A PEDIR AYUDA.

En otra ciudad, en otro país, la tarea más sencilla puede convertirse en un reto. Tramitar papeles, encontrar la palabra adecuada, saber qué autobús tomar. Siempre hay momentos de desesperación, pero pronto te armas con más paciencia de la que nunca tuviste, y aceptas que pedir ayuda (en el autobús, en la calle, a tus conocidos) no solo es inevitable, sino muy sano.

12. EL TIEMPO SE MIDE EN PEQUEÑOS MOMENTOS.

Como si mirases desde la ventanilla de un coche en marcha, a lo lejos el tiempo parece transcurrir muy lento, mientras que de cerca los detalles pasan a velocidad de vértigo. Desde la distancia, te llegan noticias de cómo sigue la vida en casa: cumpleaños, personas que se van, fechas señaladas que te perderás… En cambio, en tu nuevo hogar, el día a día va muy deprisa. El concepto de tiempo se deforma tanto que aprendes a medirlo en pequeños momentos, ya sea en un Skype con los de siempre o en una cerveza con los nuevos.

13. LA NOSTALGIA TE INVADE EN EL MOMENTO MÁS INESPERADO.

Un alimento, una canción, un olor. Cualquier pequeñez basta para que, de repente, te inunde la añoranza. Echas de menos detalles que nunca imaginaste (que levante la mano quien haya atesorado un bote de tomate frito como si fuese el Anillo único), y darías lo que fuera para poder transportarte, un instante, a aquel lugar. O para poder compartir la sensación con alguien que te entienda, que te comprenda…

14. PERO SABES QUE NO ES DÓNDE, SINO CUÁNDO Y CÓMO.

Aunque, en el fondo, sabes que no echas de menos un sitio, sino una extraña y mágica conjugación del lugar, el momento y las personas adecuadas. Aquel año en el que viajaste, compartiste tu vida con personas especiales, fuiste tan feliz. En cada lugar donde has vivido queda un pedacito de quien fuiste, pero a veces no basta con regresar a una ciudad para dejar de echarla de menos.

15. CAMBIAS.

Leerás a menudo que hay viajes que cambian la vida. Y, a pesar de los clichés, vivir en otra ciudad, en otro otro país es un viaje que te cambiará profundamente. Sacudirá tus raíces, tus certezas y tus miedos. Quizás no lo creas antes, o no te des cuenta durante. Pero algún día, lo verás con una claridad pasmosa. Has evolucionado, tienes cicatrices, has vivido. Has cambiado.

16. EL HOGAR CABE EN UNA MALETA.

Desde el momento en el que tu vida cabe en una maleta (o, si tienes suerte con tu aerolínea, en dos), lo que entendías por hogar deja de existir. Casi todo lo que puedes tocar con las manos es reemplazable; viajes adonde viajes, acumularás nueva ropa, nuevos libros, nuevas tazas. Pero llegará el día en el que, en tu nueva ciudad, te invada la sensación de estar en casa. El hogar es quien te acompaña, quien dejas atrás, son las calles donde transcurre tu vida. El hogar también son los objetos al azar que pueblan tu nuevo piso, aquellos de los que te desprenderás sin remordimientos cuando llegue el momento de marcharte. El hogar son los recuerdos, las conversaciones en la distancia con familia y amigos, un puñado de fotografías. Home is where the heart is.

17. Y… NO HAY VUELTA ATRÁS.

Ahora ya sabes lo que significa renunciar a la comodidad, comenzar desde el principio y maravillarte todos los días. Y el mundo es tan grande… ¿que cómo renunciar a seguir descubriéndolo? 

...y como suelo decir
ALGÚN DÍA, EN CUALQUIER LUGAR , " TE ENCONTRARÁS A TI MISMO"

ÚLTIMAS NOTICIAS

La concentración, uno de los pilares del método Pilates

«La Contrología es una coordinación completa del cuerpo, la mente y el espíritu» (Joseph Pilates) Uno de los principios fundamentales del ...